Los 10 pueblos más bonitos de Cantabria que hemos visitado

Los pueblos más bonitos de Cantabria esconden mucho más que calles empedradas y bonitas postales: atrapan al viajero con sus tradiciones, paisajes inolvidables y una forma de vida que todavía conserva la esencia del norte.

Cantabria enamora por su combinación de mar y montaña, por las carreteras secundarias rodeadas de verde y por la autenticidad de sus lugares.

Por eso, tras varios viajes por esta tierra infinita, queremos compartir algunos pueblos que, bien por su paisaje, historia, gastronomía o ambiente, terminaron conquistándonos.

Algunas de las localidades de nuestra lista forman parte de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España.

Otras pasan más desapercibidas, pero todas tienen alguna característica especial para nosotros.

Nuestra ruta mezcla pueblos medievales, aldeas de montaña, villas marineras, acantilados espectaculares y rincones menos conocidos que merecen muchísimo la pena conocer.

Panorámica de Mogrovejo en Liébana rodeado por los Picos de Europa
Mogrovejo y los impresionantes paisajes de Liébana representan la esencia más rural de Cantabria

Nuestra selección de los pueblos más bonitos de Cantabria combina pueblos famosos con rincones menos conocidos que nos sorprendieron durante el viaje.

Los cuatro primeros pueblos de nuestra lista forman parte de la asociación de los pueblos más bonitos de España.

El resto los hemos incluido en base a nuestra propia experiencia. Seguro que faltan algunos, pero como decimos en el título son los que hemos visitado 😉

1. Santillana del Mar, la joya medieval de Cantabria

Santillana del Mar tiene algo mágico, pasear por sus calles empedradas entre casonas medievales, balcones llenos de flores y edificios históricos es como viajar varios siglos atrás.

No nos extraña que esté considerado, no tan solo como uno de los pueblos más bonitos de Cantabria, sino de España.

Imprescindible visitar la colegiata de Santa Juliana, uno de los grandes símbolos del románico cántabro.

Muy cerca se encuentran las famosas cuevas de Altamira, consideradas una de las grandes joyas prehistóricas del mundo.

Nuestro consejo: intenta recorrer Santillana a primera hora de la mañana o al final de la tarde, cuando el pueblo aún mantiene su serenidad y no está lleno de gente.

Calle principal de Santillana del Mar llena de visitantes
Santilla del Mar, uno de los pueblos más bonitos de España

2. Bárcena Mayor y la esencia rural de Cantabria

Bárcena Mayor nos atrapó nada más bajar del coche. Rodeado de montañas y situado en pleno Parque Natural Saja-Besaya, conserva perfectamente la arquitectura tradicional montañesa.

Las casas de piedra, las balconadas de madera y el sonido del río crean uno de los ambientes rurales más bonitos de Cantabria.

Aquí no hace falta hacer grandes planes. Basta con pasear tranquilamente por el pueblo, sentarse a comer un buen cocido montañés y disfrutar de esa sensación de calma que todavía conserva este rincón cántabro.

Nosotros nos volvimos locos fotografiando sus peculiares balcones con macetas y ropa tendida, elementos que aportan un toque humano a la localidad y la aleja de un lugar de postal.

Casas tradicionales con balcones en Bárcena Mayor uno de los pueblos más bonitos de España
Las balconadas de madera y las fachadas de piedra forman parte de la identidad rural de Bárcena Mayor.

3. Mogrovejo, plató de Heidi

Pocos de los pueblos más bonitos de Cantabria nos parecieron tan espectaculares a nivel de paisaje como Mogrovejo.

Rodeado por los paisajes de Liébana y con los Picos de Europa de fondo, este pequeño pueblo parece sacado de una película. Y, de hecho, así fue 😉

Aquí se rodó parte de la película Heidi gracias a sus impresionantes paisajes de montaña y a su arquitectura tradicional perfectamente conservada.

Las casas de piedra, la torre medieval y las vistas convierten cualquier paseo en una auténtica postal.

Pero más allá de las fotografías, lo que más nos gustó fue la tranquilidad absoluta que se respira en el pueblo y su esencia rural, especialmente fuera de temporada.

Cartel de Heidi en Mogrovejo, pueblo que ver en Cantabria
Los paisajes de Mogrovejo sirvieron como escenario para la película Heidi

4. Potes, la gran puerta de Liébana

Rodeado de montañas y atravesado por puentes y ríos, mezcla perfectamente ambiente viajero, tradición y naturaleza.

Sus calles empedradas, las torres medievales y las terrazas llenas de vida hacen que sea uno de los pueblos con más ambiente de Cantabria.

Además, es el punto perfecto para descubrir toda la comarca de Liébana y otras maravillosas aldeas de montaña perfectas para desconectar como Ledantes o Dobres.

Aquí es obligatorio comer el cocido lebaniego y degustar sus destilados.

Letras de colores de Potes en la comarca de Liébana
Potes combina ambiente montañero, patrimonio y gastronomía en pleno corazón de Liébana

5. Comillas, uno de los pueblos más elegantes de Cantabria

Comillas es totalmente diferente, en esta localidad costera, el protagonismo no solo lo tiene el paisaje, sino también la arquitectura y la historia.

Paseando por el pueblo aparecen auténticas joyas como el Palacio de Sobrellano, la Universidad Pontificia o el famoso Capricho de Gaudí, una de las pocas obras del arquitecto catalán fuera de Cataluña.

Además, su ubicación junto al mar y su elegante ambiente la convierten en una de las localidades más especiales de la tierruca y en un imprescindible en cualquier ruta por los pueblos más bonitos de Cantabria.

Palacio de Sobrellano en Comillas
Comillas destaca por su patrimonio histórico y su elegante arquitectura modernista

6. San Vicente de la Barquera, ambiente marinero

Pocos lugares reúnen tan bien mar y montaña como San Vicente de la Barquera.

Su casco histórico, el puerto pesquero, el puente y las vistas hacia los Picos de Europa crean uno de los paisajes más impresionantes de Cantabria.

Pasear por sus calles y plazas de acentuado carácter marinero, disfrutar de sus bares y restaurantes donde la gastronomía marinera juega un papel importante, especialmente el pescado y el marisco.

Muy cerca se encuentra el Parque Natural de Oyambre, uno de los grandes tesoros naturales de la costa cántabra, con playas salvajes, dunas y enormes praderas verdes frente al mar.

Nosotros disfrutamos muchísimo recorriendo esta zona al atardecer.

Grupo cantando bajo los soportales de San Vicente de la Barquera
El certamen de canción marinera llena de tradición y ambiente las calles de San Vicente de la Barquera

7. Prellezo y los pequeños pueblos de Val de San Vicente

Una de las grandes sorpresas de la ruta por los pueblos más bonitos de Cantabria es la Val de San Vicente. Especialmente la aldea de Prellezo, donde estuvimos alojados unos días rodeados de tranquilidad y paisajes espectaculares.

Aquí la costa se vuelve mucho más salvaje, con acantilados impresionantes, pequeñas carreteras junto al mar y rincones donde apenas hay gente incluso en temporada alta.

Muy cerca aparece además la playa de Pechón, uno de esos lugares donde el verde de las montañas termina encontrándose directamente con el Cantábrico.

Una zona perfecta para quienes buscan una Cantabria mucho más tranquila y auténtica, repleta de pueblecitos sobre acantilados infinitos.

Panorámica de la playa de Pechón en Val de San Vicente
Los acantilados y playas de Val de San Vicente esconden algunos de los paisajes más bonitos de Cantabria

8. Ruente y la preciosa Fuentona

Ruente fue un lugar que descubrimos sin buscarlo. De camino a Bárcena Mayor, sus bonitas cascadas de agua junto a la carretera nos hicieron parar de inmediato.

La gran protagonista de Ruente es la Fuentona, una surgencia natural de agua que brota de la montaña en un bucólico parque.

El agua crea pequeñas cascadas y canales que atraviesan el pueblo hasta llegar prácticamente a la carretera.

Todo el entorno es húmedo, verde y tremendamente bonito, especialmente después de varios días de lluvia.

Después, merece la pena callejear por el pueblo y disfrutar de su calmado ambiente, en definitiva, un rincón perfecto para detenerse durante una ruta por los pueblos más bonitos de Cantabria.

Pequeñas cascadas de agua en Ruente
La Fuentona de Ruente crea pequeños canales y cascadas que atraviesan el pueblo

9. Cóbreces, cascada junto al mar

Cóbreces nos sorprendió muchísimo y terminó convirtiéndose en uno de nuestros pueblos favoritos de la costa cántabra.

Además de contar con una impresionante iglesia neogótica y una fuerte tradición rural y ganadera, el pueblo conserva un carácter muy auténtico ligado al folklore y a las fiestas populares cántabras.

Pero si algo nos impresionó especialmente fueron los paisajes de los alrededores.

Los acantilados de El Bolao y sus antiguos molinos y la pequeña cascada que termina cayendo hacia el mar crean uno de los paseos más bonitos de esta zona de Cantabria.

Uno de esos lugares que no suelen aparecer demasiado en las listas y que, sinceramente, merece muchísimo la pena.

Festival Bolao folk tradicional en Cóbreces
Cóbreces conserva una fuerte tradición ligada al folklore y a las fiestas populares cántabras

10. Arredondo y la Cantabria más desconocida

La zona oriental de Cantabria fue otra de las grandes sorpresas del viaje. Especialmente el valle del Asón, donde encontramos algunos de los paisajes menos masificados de la región.

Pueblos como Arredondo o Ruesga conservan casas indianas, arquitectura tradicional, mercadillos locales, rica gastronomía de interior y una tranquilidad difícil de encontrar en otras zonas más turísticas.

Además, muy cerca se encuentra el impresionante Salto del Asón, probablemente una de las joyas naturales más espectaculares de Cantabria.

Y en esta misma zona también descubrimos lugares increíbles como el Santuario de la Bien Aparecida, patrona de Cantabria, situado en Hoz de Marrón.

Santuario de la Bien Aparecida en Cantabria
El Santuario de la Bien Aparecida es uno de los lugares religiosos más importantes de Cantabria

Otros rincones de Cantabria que también nos enamoraron

Durante nuestros viajes por Cantabria descubrimos muchos otros lugares que perfectamente podrían estar en esta lista como San Martín de Elines donde sobresale su espectacular colegiata románica, una maravilla histórica escondida entre montañas.

Recomendamos también pueblos como Cabezón de la Sal y su bosque de Secuoyas o la localidad de Unquera, famosa por sus corbatas y por el puente sobre el río Deva, nexo de unión con la vecina Asturias.

Cantabria tiene la capacidad de sorprender continuamente, incluso lejos de los lugares más famosos, la lista puede incrementarse y cambiar con futuros viajes 😉

Colegiata de San Martín de Elines en Cantabria
La colegiata de San Martín de Elines es una de las grandes joyas del románico cántabro

Después de recorrer pueblos marineros, aldeas de montaña, acantilados, valles escondidos y carreteras secundarias, entendimos por qué tanta gente termina enamorándose de Cantabria.

Más allá de rankings y listas oficiales, esta tierra está llena de pequeños lugares donde todavía se respira autenticidad, tranquilidad y una forma de vida mucho más pausada.

Y seguramente esa mezcla entre mar, montaña, gastronomía, patrimonio y naturaleza sea la razón por la que siempre terminamos queriendo volver.

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Eva Puente

Aprendiza de todo, maestra de nada. Viajera empedernida, disléxica ocasional. Me apasiona descubrir historias y después compartirlas. ¿Te animas a acompañarme en nuestros viajes?

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