Qué ver en Tossa de Mar, uno de los pueblos más bonitos de la Costa Brava

Hay lugares que se visitan por recomendación y otros a los que se llega con una mezcla de curiosidad, intuición y ganas de dejarse sorprender. A nosotros Tossa de Mar nos llevaba tiempo rondando la cabeza.

Desde que vivimos en Cataluña, habíamos escuchado una y otra vez que este rincón de la Costa Brava tenía algo especial.

Por eso, al final decidimos tomarnos unos días para recorrerelo como se merece.

En este artículo te contamos qué ver en Tossa de Mar y por qué sigue siendo uno de los lugares más especiales de la Costa Brava.

Tossa de Mar, el “paraíso azul” según Marc Chagall, merece una visita pausada y una mirada tranquila para apreciar su cautivadora esencia, forjada por el mar, por la historia y también por mujeres.

No en vano, fue una mujer la que situó a Tossa en el mapa del turismo internacional: Ava Gardner, la inolvidable Pandora que atrajo la atención hacia la villa en los años cincuenta.

Ava Gardner, una Pandora muy especial
Estatua a Ava Gardner en Tossa de Mar

¿Cómo llegar a Tossa de Mar?

Tossa de Mar se extiende al pie del Macizo de Ardenya-Cadiretes, un espacio natural formado por pequeñas elevaciones cuya altura máxima se sitúa en el Puig de Ses Cadiretes, a 519 metros de altura.

Esta zona de la costa está sometida a la bravura del Mediterráneo que va modelando uno de los paisajes más característicos de la Costa Brava.

Su marcada orografía hace de Tossa un lugar casi escondido, salpicado de calas y protegido por un entorno natural que sigue siendo parte esencial de su encanto.

Llegar a Tossa de Mar en transporte público

Lamentablemente, no llega el tren hasta Tossa de Mar. La estación más cercana es Blanes, desde donde tendrás que continuar en autobús.

La terminal de bus está junto a la oficina de turismo, un punto de partida muy práctico para organizar la visita y recoger información actualizada.

Consejo: si visitas Tossa en un día o durante un fin de semana, valora dejar el coche aparcado. Una vez en el pueblo, no lo vas a necesitar para recorrer el centro histórico, las playas urbanas y muchos de sus rincones más bonitos.

Llegar a Tossa de Mar en coche

Puedes llegar a través de la AP-7, tomando la salida hacia la C-35, o por la N-II, una forma muy agradable de recorrer parte del litoral barcelonés antes de adentrarte en la Costa Brava.

Tossa se encuentra a unos 100 kilómetros del aeropuerto de Barcelona-El Prat y a unos 40 kilómetros del aeropuerto de Girona-Costa Brava.

Playa de Tossa de Mar y muralla
Playa de Tossa de Mar y muralla

Historia de Tossa de Mar

La historia de Tossa de Mar viene de lejos. Así lo atestiguan los monumentos megalíticos localizados en el Macizo de Cadiretes, al abrigo del cual nace la villa.

Estas construcciones confirman la presencia humana en la zona desde tiempos prehistóricos.

Durante la época romana, Tossa fue Turissa, una importante villa agrícola construida sobre un asentamiento ibérico que formó parte de la provincia de Tarraco entre los siglos I a. C. y I d. C.

Los primeros datos documentados de la Vila Vella se remontan al siglo XII, con la carta de poblamiento concedida por el abad del monasterio de Ripoll, a quien estas tierras habían sido cedidas en el año 966.

El Monte Guardí, origen de la villa

Construida sobre un promontorio rocoso conocido como Monte Guardí, la Tossa medieval conserva hoy casi la totalidad de su perímetro amurallado original, levantado a lo largo del siglo XIII.

Las primeras casas se construyeron a partir de 1187 junto al desaparecido castillo, en el lugar donde hoy se alza el faro de Tossa.

Faro de Tossa de Mar
Faro de Tossa de Mar

Más adelante, las invasiones piratas del norte de África obligaron a levantar torres de defensa como la Torre de Can Magí.

La invasión napoleónica del siglo XIX provocó, entre otras pérdidas, el derrumbe de la antigua iglesia gótica de Sant Vicenç, cuyas ruinas aún pueden verse en la parte alta de la Vila Vella.

Con el siglo XX llegó la gran transformación de Tossa en localidad turística.

Pero, por suerte, lo hizo sin borrar del todo la memoria de la villa medieval, marinera y romana que aún hoy se deja leer entre sus piedras.

Qué ver en Tossa de Mar: imprescindibles que no deberías perderte

Si has llegado hasta aquí buscando una respuesta rápida sobre qué ver en Tossa de Mar, estos son para nosotros sus grandes imprescindibles:

  • La Vila Vella, el recinto amurallado medieval frente al mar
  • El barrio de Sa Roqueta, antiguo corazón marinero de la villa
  • La villa romana dels Ametllers, testigo de la antigua Turissa
  • El faro de Tossa y el mirador del Xalet d’en Bram
  • Cala es Codolar, una de las estampas más bonitas del pueblo
  • La playa de la Mar Menuda y la Banyera de les Dones
  • La iglesia de Sant Vicenç y las ruinas de la antigua iglesia gótica
  • La Casa de les Dones, para entender el universo femenino de Tossa
  • El Museo Municipal, perfecto para conocer su pasado artístico
  • El camino de ronda, si te apetece combinar mar y naturaleza

No te limites a una visita exprés: Tossa gana muchísimo cuando se recorre despacio, de día y de noche, alternando historia, playa, paseos y alguna comida con sabor marinero.

Motivos para visitar Tossa de Mar más allá de su lista de imprescindibles

Más allá del típico listado sobre qué ver en Tossa de Mar, hay lugares que se explican mejor a través de las sensaciones que provocan.

Estos son nuestros motivos personales para volver a la villa en cualquier época del año.

Delicada fotogenia

La luz, el contraste entre el azul, el marrón, el blanco y el verde. La excelente escenografía, casi teatral, de la Vila Vella y el Barri de Sa Roqueta.

Tossa desde el mirador de Minerva
Tossa desde el mirador de Minerva

Las luces de la noche, el cálido naranja de las murallas y torres durante el ocaso y la noche.

Excepcionales miradores entre los que destaca, por méritos propios, el Xalet d’en Bram.

Todo, absolutamente todo en Tossa de Mar, está rodeado de una delicada fotogenia, seas o no un buen fotógrafo, conseguirás preciosas fotos.

Un fascinante universo de mujeres

Tossa es un fascinante universo de mujeres, algo que se hace visible en la Casa de les Dones.

Las diferentes salas muestran el estilo de vida y las costumbres de las mujeres que han contribuido a la economía de la población y a su desarrollo.

Museu de les donas en Tossa de Mar
Museu de les donas

Además, en diferentes puntos de la localidad puedes ver esculturas dedicadas a la diosa Minerva, la actriz Ava Gadner o las pescaderas.

En definitiva, Tossa es también un universo de mujeres que durante mucho tiempo permaneció casi invisible y que hoy se está poniendo en valor.

La Vila Vella y Sa Roqueta

El recinto amurallado de la Vila Vella, declarado monumento histórico-artístico nacional en el año 1931, es uno de los imprescindibles que ver en Tossa de Mar.

Único ejemplo de población medieval fortificada del litoral catalán.

Estamos ante un sublime conjunto de murallas, torreones y torres cilíndricas, accesible desde diferentes puntos de la Vila Vella.

A finales del siglo XV el crecimiento poblacional, el aumento de las actividades pesqueras y comerciales llevaron a la creación del arrabal de la villa en las afueras de la muralla.

Todo esto en una zona rocosa y elevada, conocida en catalán como Roqueta.

Al pasear por este barrio se respira el encanto y la sencillez del mundo de los pescadores así como la esencia de la Tossa de antaño.

Vista nocturna muralla Tossa de Mar
Vista nocturna de la Vila Vella

Orígenes romanos

Aunque su nombre es de procedencia ibérica: Turissa, la localidad destaca por su pasado romano.

Sobresale, entre los restos arqueológicos, la Villa Romana dels Ametllers (s. I a.C. – s. V d.C.) una de las más importantes de la antigua provincia de Tarraco que fue descubierta en el año 1914.

Es un ejemplo clásico de explotación agrícola mediterránea de la época romana, dedicada al cultivo de la vid y a la exportación de vino. El acceso es gratuito. Puedes conocer más del pasado romano en el Museo Municipal.

La magia de la noche

La noche envuelve a Tossa en una magia embriagadora capaz de engullir a las almas románticas, al viajero curioso o al fotógrafo ávido de instantáneas únicas.

La acertada iluminación tenue de la Vila Villa contrasta con la luz y el ambiente de la zona más moderna y del barrio de los pescadores.

Y el mar, juega con todo ello, reflejando en las tranquilas aguas de la bahía de Tossa, el universo onírico de la noche.

Aprovecha la noche para pasear a través de la muralla, perderte por el Barri de Sa Roqueta o vivir el ambiente del carrer dels Socors y alrededores.

Capilla y calle de Nuestra Señora del Socorro
Carrer dels Socors en nuestro paseo nocturno

Calas de postal y playas para todos los gustos

Sin duda, uno de los principales atractivos de la localidad. Nos han encantado las playas urbanas de delicada arena dorada, a las que se puede llegar caminando.

También nos gustaron sus pequeñas calas, donde el azul del mar parece invadirlo todo, ideales para el baño relajado, lejos de las aglomeraciones.

La pequeña cala de “La Banyera de les Dones” situada en la Playa de la Mar Menuda es ideal para venir con los peques.

Aquí también se realizan un buen número de actividades de submarinismo y buceo.

“La Banyera de les Dones” en la Playa Mar Menuda
“La Banyera de les Dones” en la Playa Mar Menuda

Exquisita gastronomía

Imprescindible degustar los platos tradicionales como el suquet de pescado o el Cim i tomba, cuyo origen se encuentra vinculado a la tradición marinera de Tossa.

Es un plato humilde, elaborado con pescado y patatas, pero muy sabroso, que antiguamente se cocinaba en el propio barco.

Actualmente se prepara con rape, rodaballo, bacalao o raya y puedes degustarlo en algunos restaurantes que forman parte de la iniciativa local La cuina tradicional tossenca”.

Submarinismo y otros deportes de aventura

Si buscas un poco de aventura, un curso de iniciación o tu bautismo como buceador, no lo dudes, Tossa es un excelente destino.

No llegamos a tiempo para nuestro bautismo de buceo, pero nos encantó observar cómo trabaja el simpático equipo de Superdive Tossa, que no dudó en explicarnos sus diferentes actividades.

¡Una razón para volver a Tossa!

Inmersión de submarinismo en Tossa de Mar
Inmersión de submarinismo en Tossa de Mar

Impresionante entorno natural

Tossa de Mar es mucho más que un destino destino de sol y playa. ¡Anímate a realizar alguna de las fascinantes rutas que atraviesan este “paraíso azul”.

El GR 92 (sendero de gran recorrido de la costa mediterránea) atraviesa el término municipal de Tossa de Mar de norte a sur.

Las cinco rutas siguen, parcialmente, el trazado de este sendero. Infórmate bien antes de realizarlas, no todas son igual de accesibles.

Ruta camino de Ronda Tossa de Mar
Ruta del camino de Ronda

Dónde dormir en Tossa de Mar

Tossa cuenta con una amplia oferta de alojamientos para todos los gustos y bolsillos.

Entre los hoteles con más personalidad destaca el Hotel Diana, un emblemático alojamiento de estilo modernista diseñado por Antoni de Falguera i Sivilla, discípulo y colaborador de Puig i Cadafalch, con más de cien años de historia.

Nosotros nos alojamos en el Hotel Oasis Tossa, bien situado, a menos de diez minutos de las playas y del centro histórico, una opción muy cómoda para moverse a pie y disfrutar de la localidad sin complicaciones.

Qué comer en Tossa de Mar

Si visitas Tossa de Mar, hay dos platos que deberías buscar en carta: el suquet de pescado y el cim i tomba. Ambos forman parte de la cocina marinera de la zona y son una manera estupenda de acercarse a la identidad gastronómica de la villa.

Nuestro consejo es que, además de mirar el emplazamiento del restaurante, te fijes en si trabajan cocina local y producto del mar con cierto mimo. En un destino como Tossa, comer bien forma parte del viaje.

Tossa de Mar, un lugar al que volver

Más allá de sus murallas, de sus calas, de sus casas blancas, de sus calles empedradas o de la huella de Ava Gardner, Tossa de Mar tiene algo que se resiste a ser resumido en una lista de imprescindibles.

Quizá sea su manera de mezclar la historia con el mar. O esa luz que cambia el color de las piedras a cada hora.

Quizá tenga que ver con las mujeres que han sostenido la vida de la villa, con la memoria de los pescadores, con la teatralidad de la noche o con esa sensación de estar en un lugar que ha sabido conservar una parte de sí mismo.

No sabemos exactamente qué fue, pero sí sabemos una cosa: Tossa de Mar nos conquistó. Y estamos bastante seguros de que volveremos.

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Eva Puente

Aprendiza de todo, maestra de nada. Viajera empedernida, disléxica ocasional. Me apasiona descubrir historias y después compartirlas. ¿Te animas a acompañarme en nuestros viajes?

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