Carnaval de Pasto (Colombia) una visión crítica y esperanzadora

Hola, soy Jesús Alberto Cabrera Zambrano, ciudadano de la república autónoma e independiente de Pasto, amante de la historia y los viajes culturales. Con este artículo inicio mi colaboración con este blog. En mi primer artículo, presento una reflexión sobre la situación actual del Carnaval de Pasto, más conocido como Carnaval de Negros y Blancos.

Año tras año se lo promociona como una mera “mercancía”, pero no se profundiza sobre sus raíces multi e interculturales.

Tampoco se valora su inmensa riqueza histórica y el simbolismo que subyace en él (factores por los que la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad).

En la publicidad, en las redes sociales, en los artículos y medios de comunicación sólo se resaltan los fantásticos desfiles que presentan los artistas.

Olvidando lo esencial: la alegría, la fiesta, el juego y las alegorías relacionadas con la negación de toda autoridad, sean estas de origen divino o humano.

Por ello, resaltaré otros elementos de esta fiesta que, básicamente, es popular, incluyente y libertaria, así como realizaré un análisis crítico pero esperanzador de cara a unos carnavales más sostenibles y de regreso a su esencia transgresora.

Personajes del Carnaval de Pasto Nariño Colombia
Maestro Flavio. Personajes del Carnaval de Negros y Blancos

Carnaval, una fiesta universal

Las raíces de las fiestas de Carnaval aparecen con los primeros rituales de fertilidad, de celebración de buenas cosechas, de renovación del ciclo natural, entre otros.

Los griegos clásicos lo llamaron fiestas dionisíacas, dedicadas a Dioniso, dios del vino y la embriaguez.

Los romanos las llamaron bacanales, dedicadas al dios Baco quien liberaba a los hombres de sus angustias y normas rígidas y les recordaba que el “placer es tan divino como la oración”.

De esas celebraciones surgió el Carrusnavalis, aquel carro naval (hoy carrozas) que llegaba desde el mar y actualmente navegan por las calles (en carnaval), simbolizando el escape del orden terrenal para entregarse al goce y a la celebración.

El carnaval es un barco que arriba cada año a nuestras vidas, para salvarnos, no del pecado, sino del tedio de la vida cotidiana, llena de normas y segregaciones sociales.

En virtud de ello el carnaval es un espacio de “catarsis”, que nos permite sacudirnos de las cadenas invisibles que forman las reglas divinas y humanas.

Su origen no se encuentra en una fecha específica ni en una única cultura.

Este fluye como un río atemporal que cruza los siglos y las geografías, impregnándose de ritos y tradiciones que nos hablan de algo más grande.

Del deseo “universal” de jugar, reír, ser libres y de alguna manera encontrar la utopía de la igualdad.

En esos días no existen los blancos, negros, o amarillos, ni pobres ni ricos. Todos somos iguales a los ojos de los dioses del placer, la diversión y la alegría.

El Juego Carioca Harina y talco Carnaval de Pasto Nariño Colombia
Nadie sabe quién es nadie durante los Carnavales

Orígenes del Carnaval de Pasto

El “Carnaval” no es de Pasto, como muchos afirman, sino de todo el mundo, que se celebre con nuestras particularidades esa otra cosa.

Por otra parte no es únicamente Andino, como equivocadamente por allí se esboza.

Su origen fusiona la colonización europea con los ritos de purificación indígenas y, por supuesto, lo afro y sus ansias de libertad e inclusión.

El Carnaval de Pasto, conocido como Carnaval de Negros y Blancos, es un ejemplo vivo de esta herencia universal, pero también en sus danzas, juegos y colores se mezclan las corrientes de tres grandes tradiciones culturales.

La europea, traída por los conquistadores con sus carnavales medievales (la fiesta del asno y de los locos); la indígena, con sus ritos de purificación, de conexión con la tierra y los astros; y la afro que convirtió el dolor del exilio en canciones de resistencia y anhelos de libertad.

El Carnaval de Negros y Blancos es multi e intercultural. Un crisol donde el mestizaje encuentra su máxima expresión.

Con la llegada del nuevo año la ciudad de Pasto se convierte en un escenario donde las barreras del tiempo y el espacio desaparecen.

Los ecos de las máscaras europeas se fusionan con los cantos de los indígenas sureños (kamentza, pastos y quillasingas). Los pasos de una comparsa afro evocan el retumbar de tambores africanos que alguna vez cruzaron el Atlántico.

El sincretismo como característica

Esta expresión cultural es la unión de lo diverso, puro sincretismo, una fiesta que no le pertenece a nadie en particular porque nos pertenece a todos.

Como muchos otros en el mundo, el Carnaval de Pasto combina lo pagano con lo cristiano. Durante su celebración desaparecen los poderes.

Todas las jerarquías divinas o humanas se desvanecen sean estas divinas o humanas, cediendo sus privilegios a los verdaderos protagonistas.

Eros, dios del amor y la sensualidad; Pan, el dios de la música que alegra el espíritu y Dioniso la deidad del vino y la embriaguez.

En ese espacio efímero de tiempo, las reglas desaparecen y con ellas las “odiosas” distinciones sociales; por eso no hay ricos ni pobres, blancos ni negros, hombres ni mujeres.

Solo hay seres humanos iguales a los ojos del carnaval, cubiertos de cosmético, harina, buena vibra y alegría.

El Carnaval de Pasto más allá de los desfiles

Por todo esto, pensar que “el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto” son sólo desfiles (tal y como se muestra en redes y medios de comunicación), es traicionar su esencia, convirtiéndolo en un espectáculo que se disfruta desde «la barrera».

Año tras año la famosa senda del desfile, convierte el espacio público de la ciudad en un recinto privado donde se ubican graderías y silleterías.

Desde aquí veo el Carnaval de Pasto Nariño Colombia
Desde aquí veo el Carnaval

Lo contradictorio de este hecho es que la “privatización del espacio publico” es auspiciada por el ente organizador (Corpocarnaval).

Se privatizan kilómetros de andenes, calles y carreras de la ciudad, en desmedro de la esencia del Carnaval, el cual es “incluyente, popular y libertario”.

El carnaval, por tanto, es una fiesta libre visceral, es carne, ironía, risa y juego, más allá de los desfiles (lo estético o apolíneo).

Así lo describe la investigadora norteamericana Barbara Heinrich en su libro: Dancing of the streets, un análisis sobre los diferentes carnavales en el mundo, realizando una profunda crítica a la desaparición de su esencia.

Propone la recuperación de los espacios públicos para la comunidad, para el caos gozoso en clara oposición a la mercantilización de las fiestas populares.

El Carnaval como catarsis social

Por ello, los desfiles de monumentales carrozas y la indudable e impresionante creatividad de sus cultores, son una parte del carnaval, pero no su esencia.

Lo fundamental se encuentra en la música (a la cual no se le da la trascendencia que tiene); la danza (de acentuado carácter andino boliviano) olvidando la influencia multicultural; el teatro, actor principal llevado al ostracismo.

Sin olvidar la poesía, el texto con humor, el juego, la ironía, la burla, la pintica, la serpentina que vuela, el grito que atraviesa el aire, las risas que estallan en cada esquina.

No se sale a ver un “carnaval”, se asiste a disfrutar de una fantástica “catarsis social”.

En ella, todo es posible, se vive libre, se juega, se baila en un acto colectivo donde no deben existir espectadores pasivos ni actores principales.

Todos somos protagonistas. Por ello no deberían vallas que te opriman y separen, ni tampoco sendas artificiosas que segmentan y dividen.

Plaza del Carnaval Pasto final desfile magno Nariño Colombia
Públlico espera el desfile magno en la Plaza del Carnaval

Singularidades del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto

el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto tiene algunas singularidades que merecen ser explicadas para entender sus características como por ejemplo:

– El Carnaval de Pasto es de los pocos que se celebra en enero.

La mayoría de los carnavales coinciden con la cuaresma (cuarenta días antes de la Semana Santa).

Sin embargo, nuestro desfile magno se celebra con la Epifanía (6 de Enero), día de los Reyes Magos quienes llevaron sus ofrendas de oro, incienso y mirra al Niño Jesús.

Esos regalos sagrados están simbólicamente presentes en cada rincón del carnaval.

El oro brilla en los trajes, en los detalles de las carrozas; el incienso es el talco que se vierte al aire que cubre a todos por igual; la mirra, un perfume de origen africano, se ofrece en carnaval el día 5 de enero, como una pintica del cosmético perfumado “melchor”.

De igual forma es importante recordar que antiguamente, el 6 de enero se hacía un desfile con los reyes magos. Desafortunadamente ese hecho también cayó en las nebulosas del olvido.

– “San Sebastián” también tiene un lugar en esta celebración.

Este santo mártir atravesado por flechas, se alza como símbolo de fortaleza e inmortalidad, recordándonos que, aunque la vida esté marcada por el sufrimiento y la muerte, siempre habrá un momento para celebrar, para resurgir de las cenizas como lo hace el carnaval cada año.

Esta devoción fue introducida por la comunidad de los dominicos a finales del siglo XVI.

Desde su llegada, cada 20 de enero se celebraban fiestas religiosas y paganas en el sector de La Panadería (donde se ubica la iglesia dedicada al santo), en algunos corregimientos del municipio y en el sector de Yascual (Tuquerres-Nariño).

Retos y desafíos del Carnaval de Pasto

Sin embargo, en medio de la euforia, no podemos ignorar los desafíos que enfrenta el carnaval de Pasto actualmente.

Es urgente rescatar sus raíces comunitarias y populares.

Las comparsas son una expresión de los barrios y comunidades que encuentran en la música, la poesía y el teatro una forma de narrar su historia.

Por ello el carnaval debe regresar allá para que cada esquina se convierta en un escenario, cada calle en una pista para el baile y la danza.

La elaboración de carrozas con materiales no biodegradables o el uso excesivo de harina, cal, espuma, así como el abuso del agua, están dejando una huella negativa en el medio ambiente.

Batalla de talco Carnaval de Negros y Blancos de Pasto Nariño Colombia
Bulla de talco durante el desfile de Carnaval

Imaginar un nuevo compromiso con el Carnaval

Debemos repensar el carnaval desde una perspectiva más sostenible sin renunciar, ni sacrificar su esencia.

Pero que permita erradicar de forma definitiva prácticas como el uso de talco, cal y carioca durante las festividades.

Este compromiso no solo honra nuestras tradiciones, sino que también asegura un futuro más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Imaginar un carnaval más amigable con la tierra no significa renunciar al color ni a la creatividad, significa más bien un regreso a las raíces.

A los materiales naturales, a los símbolos que nos conectan con la naturaleza pues el carnaval, al igual que la vida, debe ser sostenible para poder continuar.

Que nunca desaparezca Carrusnavalis, ese barco festivo que nos rescata cada enero del olvido del juego, de la risa.

Debemos luchar para que este y todos los carnavales del mundo, sean lo que siempre han sido: “la más pura, bella y humana de las rebeliones”.

Y ¡Que viva Pasto, carajo!

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4 Comentarios

  1. David A. Hidrobo S.

    Excelente reflexión Jesús, si bien el carnaval es una tradición este hecho no impide que nos podamos adaptar a la época actual y sus necesidades tanto culturales como medioambientales.

    Responder
    • Jesus Alberto Cabrera Zambrano

      Gracias por tus comentarios David. Es claro que los carnavales se han venido adaptando a lo largo del tiempo, pero esa adapatación se debe dar sin afectar su esencia y deben tenerse en cuenta hoy las limitaciones ambientales, urbanísticas y crecimiento de las ciudades.
      Insisto en que debemos estudiar lo que ha pasado en muchos carnavales del mundo, que han sucumbido al “exceso mercantil” y han privatizado la “alegría de las calles”, tal como lo dencuncia Barbara Henrich en su libro “Dancing of the streets”.
      Saludos cordiales,
      Jesús A Cabrera

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  2. GUSTAVO CORDOBA SOTO

    Excelente reflexión en torno al Carnaval de Blancos y Negros: que debiera ser «Carnaval de la Diversidad» para que abarque los indígenas y Meztisos.
    Por lo demás….lo del uso del Icopor…pues en la actualidad este material se está reciclando….y con esto…pues no afecta al medio ambiente….
    Lo curioso….es que esta práctica de la elaboración de figuras en Icopor y el uso de colores luminosos y hasta los estilos y diseños….se esta tomando todos los carnavales y fiestas en Colombia…y esto ya es bastante preocupante porque va en detrimento de las identidades regionales.

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    • Jesus Alberto Cabrera Zambrano

      Gustavo, gracias pòr tus aportes, no obstante quiero hacer claridad sobre el polietireno expandido, si bien es cierto hoy en día el icopor es recuperable, eso está lejos de darse en Pasto, entre otras por las siguientes razones:

      a) Porque Pasto no cuenta con las instalaciones adecuadas para reciclar icopor, ya que el proceso requiere tecnología altamente especializada. Hoy en día ni siquiera podemos recuperar con EMAS la materia orgánica, mucho menos estamos preparados para el manejo del icopor.

      b) El icopor que ya esta manchado, usado o sucio, es más difícil de reciclar proque debe limpiarse antes de enviarse a reciclar.

      c)El reciclaje de icopor no es económicamente viable si no se realiza a gran escala, es decir se deben tener mucho volúmen de desperdicio de Icopor para poder montar un proceso de reutiulización.

      En consecuencia si bien en Colombia existen empresas dedicadas al reciclaje de Icopor, el volumen de reciclaje de este producto aún es incipiente. Se estima que en Bogotá se consumen alrededor de 13.000 toneladas de icopor al año, pero solo se recicla aproximadamente el 1% de este material.

      Sobre que esta práctica de elaborar carrozas en otras lugares de Colombia, es notorio hace ya unos años, puesto que muchos artistas de carnaval han salido, a enseñar en otros lugares esta práctica de elaboración, generando un aumento del problema, pero refleja la necesidad que tienen los “maestros” de una valoración a su saber en épocas difrentes al carnaval de Pasto.

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Jesus Alberto Cabrera Zambrano

Ciudadano de la República autónoma e independiente de Pasto. Amante de la historia y de los viajes culturales.

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