A veces no hace falta cruzar medio mundo para descubrir lugares que te sorprenden de verdad. Basta con atravesar la frontera y dejarse llevar por carreteras secundarias, pueblos silenciosos y paisajes cambiantes a cada curva.
Nosotros somos fans incondicionales de este tipo de viajes, por eso hoy queremos compartir contigo qué ver en los Pirineos Orientales, uno de esos destinos al que siempre nos apetece volver a recorrer.
En el sur de Francia existe un territorio donde el Mediterráneo se mezcla con la montaña y donde la historia ha dejado una profunda huella aun presente en el ambiente.

La Cataluña del Norte
Hablamos de un departamento situado en la región francesa de Occitania. Durante siglos formó parte de la Corona de Aragón, manteniendo intacta su identidad catalana.
Por eso, en esta zona de Francia escuchamos acentos familiares, ondea la señera y la gastronomía resulta cercana.
Conocido también como la Cataluña del Norte, el departamento conserva tradiciones, lengua y cultura conectadas directamente con el otro lado de la frontera. Y a nosotros, sinceramente, nos encanta.
Lugares como Perpiñán, antigua capital del Reino de Mallorca, o pequeños pueblos donde el tiempo parece detenido, nos recuerdan que las fronteras son muchas veces más políticas que culturales.
En esta guía te recomendamos un viaje tranquilo para descubrir pueblos, paisajes mediterráneos, una historia compartida con España y una exquisita gastronomía que invita a quedarse un poco más.

Un territorio histórico entre mar y montaña
Pyrénées-Orientales, se encuentran en el extremo sur de Francia, en la región de Occitania, justo en la frontera con España.
Este territorio ocupa el último tramo de la cadena pirenaica antes de encontrarse con el Mediterráneo.
Por eso su paisaje es tan diverso: en apenas una hora de carretera puedes pasar de una playa bañada por el sol a un valle de montaña rodeado de bosques y picos que superan los 2.000 metros.
El punto más alto del departamento es el Pic du Carlit, con 2.921 metros de altitud, pero también hay montañas muy simbólicas como el Canigó, considerado la montaña sagrada de los catalanes.
Además de su riqueza natural, los Pirineos Orientales poseen una identidad cultural muy particular.

El Tratado de los Pirineos
Hasta el siglo XVII este territorio formaba parte de la Corona de Aragón. En 1659, el Tratado de los Pirineos, lo incorporó definitivamente a Francia.
Aun así, la cultura catalana sigue muy presente: en el idioma, en las tradiciones, en las fiestas populares y en una gastronomía donde se mezclan influencias mediterráneas y pirenaicas.
Viajar por los Pirineos Orientales es descubrir un territorio donde las montañas, el mar, la historia y la cultura conviven de una forma muy natural.
Hacia el oeste del departamento se abre también la Cerdaña francesa, una amplia meseta pirenaica compartida entre Francia y España.
Aquí encontramos una curiosidad geográfica única.
A pocos kilómetros de la frontera, existe un lugar que rompe cualquier lógica del mapa: Llívia, un pueblo español rodeado completamente por Francia.

Descubre aquí qué ver en Llívia, la pequeña localidad catalana rodeada por territorio francés.
Hoy en día la Cerdanya francesa es también uno de los grandes destinos de naturaleza y deportes de montaña del Pirineo oriental.
Perpiñán y la herencia catalana del Rosellón
La ciudad de Perpiñán es puerta de entrada y capital del departamento.
Durante la Edad Media fue la capital continental del Reino de Mallorca, y ese pasado todavía se percibe en su patrimonio histórico.
El edificio más emblemático de la ciudad es el Palacio de los Reyes de Mallorca, una fortaleza-palacio situada en lo alto de una colina.
Desde allí se obtienen unas vistas magníficas del Rosellón y del pico del Canigó.
El centro histórico de Perpiñán conserva calles animadas, plazas llenas de vida y mercados donde se mezclan sabores franceses y catalanes.
Pasear por la ciudad permite entender mejor esa mezcla cultural que define a todo el territorio.
En nuestro artículo sobre qué ver en Perpiñán te contamos con más detalle los lugares imprescindibles para visitar.

La costa y las playas del Rosellón
Uno de los grandes atractivos que ver en los Pirineos Orientales es su costa.
Desde Le Barcarès hasta Cerbère, justo en la frontera con España, se suceden playas, calas y diversos paisajes mediterráneos.
En el norte del departamento encontramos playas de arena fina como las de Canet-en-Roussillon o Saint-Cyprien.
Son amplias, de pendiente suave, muy populares entre familias y amantes de los deportes náuticos.
En esta zona también aparecen los étangs, grandes lagunas costeras donde todavía se conservan antiguas cabañas de pescadores.
Hacia el sur el paisaje cambia completamente.

La Costa Bermeja (Côte Vermeille)
A partir de Argelès-sur-Mer comienza la Costa Bermeja (Côte Vermeille), un tramo de costa espectacular donde la montaña se lanza directamente al mar.
Aquí el Mediterráneo se vuelve más salvaje. Las largas playas dejan paso a pequeñas calas, acantilados y pueblos marineros que conservan un carácter muy auténtico.
Uno de los lugares más conocidos de esta costa es Collioure, un pequeño puerto pesquero que enamoró a artistas como Matisse y Derain gracias a la intensidad de su luz mediterránea.
Te dejamos nuestra artículo sobre qué ver en Collioure, así como dos alojamientos con encanto donde nos hospedamos: Relais des Trois Mas o Les Roches Brunes Hotel Boutique.
Sus casas de colores, su castillo frente al mar y sus calles llenas de galerías de arte lo convierten en uno de los pueblos más pintorescos del sur de Francia.

Pero la Côte Vermeille también es un territorio de viñedos. En sus colinas se cultivan las uvas originarias de algunos de los vinos más singulares del Rosellón.
Si estás pensndo en una ruta, te dejamos una pequeña guía de la Costa Bermeja.
Pueblos con historia en los Pirineos Orientales
Uno de los mayores placeres de viajar por esta región es descubrir sus pueblos.
Muchos de ellos conservan murallas medievales, calles empedradas y pequeñas plazas donde el tiempo parece detenido.
Algunos de los pueblos del departamento son auténticas joyas históricas.
En el interior, en pleno valle del Conflent, aparece Mosset, un pequeño pueblo de montaña famosos por los perfumes.
Sus casas de piedra, su iglesia románica y las vistas sobre el valle lo convierten en un lugar perfecto para pasear sin prisa.
No te pierdas, en la ruta por la zona, uno de los conjuntos históricos más impresionantes de los Pirineos Orientales: Mont-Louis.
La ciudad fortificada más alta de Francia, una de las diseñadas por el arquitecto militar Vauban e inscrita en el Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Otro lugar curioso para descubrir es Arles-sur-Tech, un pequeño pueblo del Vallespir conocido por su antigua abadía benedictina y las curiosas formaciones rocosas de las Agujas de Arles, uno de los paisajes más sorprendentes del departamento.
Los pueblos más bellos de Francia en los Pirineos Orientales
Además de su riqueza histórica, los Pirineos Orientales conservan varios pueblos incluidos en la red de Les Plus Beaux Villages de France, considerados entre los más bonitos del país.
Entre ellos destacan cuatro pequeñas joyas del Pirineo catalán:
– Castelnou, situado entre colinas cubiertas de viñedos, conserva un entramado medieval perfectamente preservado y un castillo que domina todo el paisaje del Rosellón.
– Eus, construido en terrazas sobre una colina frente al Canigó y considerado uno de los pueblos más soleados de Francia.
– Evol, un pequeño pueblo de piedra escondido en el valle de Olette.
– Villefranche-de-Conflent, cuyas murallas y callejuelas medievales lo convierten en uno de los pueblos más sorprendentes del departamento.
Recorrer estos pueblos es una de las experiencias más bonitas que se pueden vivir viajando por la zona.
Te dejamos el artículo de nuestra ruta de los pueblos más bonitos de los Pirineo Orientales por si quieres planificar tu propia escapada.

Montaña, naturaleza y el Canigó
Si la costa mediterránea es uno de los grandes atractivos del departamento, la montaña es el otro gran protagonista.
Los Pirineos Orientales ofrecen numerosos paisajes de montaña, con valles, lagos y parques naturales donde practicar senderismo, ciclismo o simplemente disfrutar de la naturaleza.
El Canigó y los símbolos de la cultura catalana
Uno de los símbolos del territorio es el Canigó, una montaña muy especial en la cultura catalana.
Cada año, durante la noche de San Juan, su cima se convierte en el punto de partida de una llama simbólica que se reparte por muchos pueblos de Cataluña.
A los pies del Canigó se encuentra uno de los grandes tesoros del románico catalán: el Monasterio de San Martín de Cuixá.
Este antiguo monasterio benedictino, rodeado de montañas, es uno de los conjuntos monásticos más importantes del sur de Francia, cada verano acoge el prestigioso Festival Pablo Casals, dedicado a la música clásica.

Destino de nieve y de agua termales
Durante el invierno, varias estaciones de esquí transforman esta parte de los Pirineos en un destino muy popular para los deportes de nieve.
Algunas de las más conocidas son Les Angles y Font-Romeu, situadas en la zona de la Cerdanya francesa.
Ambas ofrecen pistas para esquí alpino, esquí de fondo, raquetas de nieve y numerosas actividades de invierno rodeadas de paisajes de alta montaña.
Font-Romeu es además uno de los destinos de montaña más conocidos del Pirineo francés gracias a su gran número de días de sol al año y a su importante centro de entrenamiento deportivo de altitud, donde entrenan deportistas de élite de todo el mundo.
Esta zona de montaña es también conocida por sus aguas termales, muy presentes en varios pueblos del Pirineo catalán francés.
Localidades como Llo, Dorres o Saint-Thomas-les-Bains conservan baños termales al aire libre donde es posible relajarse en piscinas naturales de agua caliente mientras se contemplan los paisajes de los Pirineos.

Parques naturales que ver en los Pirineos Orientales
En el interior del departamento también encontramos lugares espectaculares como el lago de las Bouillouses, rodeado de paisajes de alta montaña, o el lago de Matemale, donde está permitido el baño en verano.
La región cuenta además con el Parque Natural Regional de los Pirineos Catalanes, un espacio protegido con algunos de los paisajes más impresionantes de la zona.
Si te gustan los lugares especiales y poco conocidos, merece la pena acercarse también a Eyne, el pequeño pueblo que da nombre al famoso Valle de Eyne.
Conocido como el “valle de las flores”, este espacio natural es uno de los santuarios botánicos más importantes del sur de Francia.
Desde el siglo XVII ha sido estudiado por numerosos botánicos y hoy en día alberga cientos de especies vegetales, muchas de ellas raras o protegidas.
Declarado Reserva Natural en 1993, recorrer sus senderos es una experiencia fascinante para quienes disfrutamos observando la naturaleza.

Paisajes naturales en los Pirineos Orientales
Muy cerca del límite con el departamento de Aude se encuentran las impresionantes Gargantas de Galamus. De los desfiladeros más espectaculares para recorrer en Francia.
Excavado por el río Agly, allí se esconde el santuario de Saint-Antoine de Galamus, construido literalmente en la roca. Un lugar sorprendente donde naturaleza, historia y espiritualidad se mezclan de una forma única.
¿Te imaginabas todo esto tan cerca de nuestra frontera? Sigue leyendo, todavía podemos sorprenderte con más cosas qué ver en los Pirineos Orientales.

El Tren Amarillo y los paisajes del Conflent
Uno de los viajes más emblemáticos e imprescindible por recorrer en los Pirineos Orientales es el famoso Tren Amarillo.
Este tren histórico, en funcionamiento desde principios del siglo XX, recorre más de sesenta kilómetros atravesando viaductos, túneles y paisajes de montaña espectaculares.
El trayecto conecta Villefranche-de-Conflent con la meseta de la Cerdanya y permite descubrir los paisajes del interior del departamento.
Viajar en el Tren Amarillo no es solo una forma de desplazarse, sino también una experiencia que permite comprender mejor la geografía y la historia de esta región de montaña.
¡Un imprescindible para ventureros, curiosos y si viajas en familia por los Pirineos Orientales!
Historia y memoria: la Ruta de la Retirada
Este departamento también está profundamente ligado a la historia reciente de España.
En 1939, al final de la Guerra Civil Española, cientos de miles de republicanos cruzaron los Pirineos hacia Francia.
Muchos de ellos llegaron a las playas del Rosellón, donde fueron internados en campos de refugiados improvisados.
Hoy en día existe una Ruta de la Retirada en los Pirineos Orientales que permite recorrer algunos de los lugares más significativos de este episodio histórico y recordar el camino del exilio que siguieron miles de personas.
Es una ruta cargada de emoción y memoria que conecta profundamente el destino con la historia compartida entre España y Francia.
Destacan lugares como el Memorial de Rivesaltes, la tumba de Antonio Machad en Collioure, el paso de Le Boulou y, muy cerca de Perpiñán, merece la pena visitar Elne.
Este pequeño pueblo dominado por una hermosa catedral románica, es conocido por la historia de la Maternidad Suiza de Elne, aquí nacieron cientos de niños durante la Segunda Guerra Mundial y el exilio español.

Viñedos del Rosellón y enoturismo
El paisaje vitivinícola es otro de los grandes atractivos del departamento, sobre todo para unos amantes del enoturismo como nosotros.
Los viñedos del Rosellón cubren gran parte del territorio, desde las llanuras cercanas a Perpiñán hasta las colinas junto al Mediterráneo.
Recomendamos visitar Rivesaltes para disfrutar de sus bodegas históricas y degustar vinos con denominaciones reconocidas.
En la Costa Vermella destacan las denominaciones Collioure y Banyuls, cuyos viñedos en terrazas crean uno de los paisajes vitivinícolas más espectaculares del Mediterráneo.
Otra actividad es visitar Thuir, parada imprescindible para los amantes del vino y la gastronomía, donde se encuentra la famosa bodega de Byrrh.
Este lugar elabora uno de los aperitivos más populares de Francia y alberga una de las cubas de roble más grandes del mundo.


Gastronomía del Rosellón
Viajar por los Pirineos Orientales también es una experiencia gastronómica, por esta razón hemos regresado en varias ocasiones a este departamento del sur francés.
La cocina del Rosellón combina tradición catalana, productos mediterráneos y técnicas de la cocina francesa.
La región cuenta con la asociación de chefs Les Toques Blanches du Roussillon, cuyo objetivo es promover la gastronomía local y organizar cada año eventos culinarios y ferias gastronómicas.

Vídeo ruta gastronómica Les Toques Blanches du Roussillon
En este vídeo compartimos la ruta gastronómica por los Pirineos Orientales y el evento gastronómico de Les Toques Blanches du Roussillon.
A lo largo de nuestros viajes hemos tenido la suerte de descubrir restaurantes y chefs que reinterpretan la tradición con productos locales de gran calidad.
Rutas en coche por los Pirineos Orientales en 3, 5 o 7 días
Una de las mejores formas de descubrir el departamento es hacer una pequeña ruta en coche que combine costa, pueblos históricos y paisajes de montaña.
– Ruta por los Pirineos Orientales en 3 días
En tres días se puede realizar una primera aproximación visitando Perpiñán, Castelnou, la Costa Bermeja y alguno de los pueblos del Conflent como Villefranche-de-Conflent y Prades.
– Ruta de 5 días por los Pirineos Orientales
Si dispones de cinco días puedes añadir lugares como Elne, Rivesaltes, algunas bodegas del Rosellón o una visita a espacios naturales del interior.
– Ruta de una semana por los Pirineos Orientales
Con una semana completa es posible recorrer el territorio con mucha más calma, explorando la montaña, los viñedos, los pueblos históricos y algunos de los paisajes más espectaculares del Pirineo catalán.

Cómo moverse por los Pirineos Orientales
La mejor forma de recorrer el departamento es en coche para moverse con libertad entre la costa, los pueblos del interior y las zonas de montaña.
La principal puerta de entrada es el Aeropuerto de Perpiñán-Rivesaltes, también conocido como Aeropuerto Perpiñán-Rivesaltes Salvador Dalí.
También se puede llegar fácilmente en tren desde ciudades como Barcelona, Montpellier o París.
Una vez en la región, moverse por carretera permite descubrir muchos interesantes pueblos fuera de las rutas más habituales.
La red de trenes conecta Perpiñán con varias ciudades y el histórico Tren Amarillo permite recorrer parte del pirineo catalán de una forma muy especial.
Para los amantes del ciclismo, rutas como la EuroVelo 8 o la Pirinexus ofrecen itinerarios muy atractivos que conectan Francia con Cataluña.
Y para quienes disfrutan caminando, numerosos senderos permiten recorrer el territorio a pie, desde rutas costeras hasta caminos de montaña.
Consejos para organizar el viaje
Los Pirineos Orientales se pueden visitar en cualquier época del año, aunque cada estación ofrece una experiencia diferente.
La primavera y el otoño son ideales para recorrer pueblos y paisajes con temperaturas suaves y con menos turistas.
El verano es perfecto para disfrutar de la costa mediterránea y de las actividades al aire libre en la montaña.
El invierno, por su parte, transforma las zonas altas del departamento en un destino atractivo para los amantes de la nieve.
En cualquier caso, lo mejor es viajar sin prisas y dedicar tiempo a descubrir los pequeños lugares más desconocidos que no siempre aparecen en las guías tradicionales.
Después de varios viajes por esta región seguimos teniendo la sensación de que los Pirineos Orientales siempre guardan algo nuevo por descubrir, sea la época que sea.

Pirineos Orientales: un destino cercano lleno de historia
Los Pirineos Orientales son uno de los destinos más completos del sur de Francia, donde pueblos medievales e históricos, estaciones de esquí, viñedos del Rosellón y paisajes mediterráneos conviven en un territorio sorprendentemente diverso.
Este departamento es el claro ejemplo de que no hace falta ir muy lejos para vivir un gran viaje.
Para nosotros, cada visita ha sido una oportunidad para seguir explorando un territorio cercano y lleno de historias. ¡Y lo mejor de todo! Siempre quedan lugares nuevos por descubrir.
Esperamos que esta guía sobre qué ver en los Pirineos Orientales, te haya servido para conocer más este departamento de la Occitania y como inspiración para tus próximas escapadas por Francia.




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