A veces, los viajes no se hacen solo con los pies, sino con la memoria. Al recorrer los mismos caminos que miles de españoles cruzaron en el invierno de 1939, aunque en condiciones muy distintas, entendimos que la Ruta de la Retirada no es solo un itinerario histórico: es un homenaje vivo a quienes lo perdieron todo.
En nuestro viaje por el sur de Francia seguimos las huellas del exilio republicano, los silencios de la montaña y la resiliencia de quienes tuvieron que dejar atrás su país, su familia y su pasado.
Nos ha sorprendido cómo el país vecino ha sabido conservar, interpretar y amplificar la memoria de este hecho histórico, reparando con respeto lo que durante décadas permaneció en silencio.
Quienes ya nos conocen saben de nuestro interés por las rutas de memoria histórica.
Ya lo hemos hecho en otros lugares de España y Bélgica, pero teníamos pendiente esta ruta que une historia, paisaje y emoción: la Ruta de la Retirada o los caminos del exilio republicano en el sur de Francia.

¿Qué fue la Retirada? Breve contexto histórico
En enero de 1939, el ejército franquista avanzaba imparable hacia el norte de Cataluña. La caída de Barcelona precipitó un éxodo sin precedentes: más de 450 000 personas, combatientes, familias enteras, ancianos, mujeres y niños, huyeron hacia la frontera francesa con la esperanza de salvar sus vidas.
La travesía fue dramática. Caminaban bajo la nieve, sin abrigo ni alimentos, cruzando pasos de montaña helados o playas interminables.
Al llegar a Francia, no los esperaban refugios ni palabras de bienvenida, sino alambre de espino, arena y viento.
El gobierno francés improvisó campos de internamiento como Argelès-sur-Mer, Saint-Cyprien o Rivesaltes. La Retirada no fue solo una huida, sino el comienzo de un largo exilio que marcó para siempre la historia del siglo XX.

Hoy, recorrer sus caminos es una forma de preservar la memoria y rendir homenaje a la dignidad de los derrotados.
De la Guerra Civil al exilio: el difícil recibimiento en Francia
El éxodo de los republicanos españoles hacia Francia se produjo en condiciones extremas. Después de tres años de guerra, hambre y destrucción, miles de personas emprendieron el camino sin apenas fuerzas ni recursos.
Caminaban exhaustos, con lo puesto, bajo la nieve o los bombardeos que seguían hostigando las carreteras.
A la dureza del viaje se sumó la decepción del destino. La llegada a Francia no fue el alivio esperado.
El país, inmerso en una profunda crisis económica y con un clima social marcado por el miedo y la desconfianza hacia los extranjeros, reaccionó con ambivalencia.
En 1938, el gobierno de Édouard Daladier ya había aprobado decretos que permitían el internamiento administrativo de “extranjeros indeseables”, una categoría que pronto incluiría a miles de republicanos españoles.
Cuando el flujo humano desbordó los pasos fronterizos, las autoridades francesas respondieron con improvisación: tropas desplegadas en los Pirineos, alambradas en las playas y campos levantados a toda prisa en la arena.
Así comenzó para muchos una nueva etapa del sufrimiento: el exilio tras el exilio.
📚 Fuentes: “Les Chemins de la Retirada”, Oficina de Turismo Pyrénées Méditerranée: «Los Caminos de la Retirada»

Itinerario cinco días por la Ruta de la Retirada
Os presentamos un recorrido entre los Pirineos y el Mediterráneo, ideal para viajeros interesados en la historia, la memoria y el paisaje del sur de Francia.
Se puede realizar en coche o a pie, siguiendo los Caminos del Exilio Republicano (Chemin de la Retirada / Camí de l’Exili).
Nosotros lo hicimos en cinco días, desde La Jonquera hasta Collioure, combinando patrimonio, arte y gastronomía a una ruta histórica que emociona, con final en la capital del departamento, Perpiñán.
Estos son los principales lugares que forman parte de la Ruta de la Retirada:
1. La Jonquera y el Coll de Belitres
El punto de partida es el Museu Memorial de l’Exili (MUME) en La Jonquera, (Girona – España) que ofrece una mirada emotiva y pedagógica sobre el exilio republicano.

Desde allí, la ruta asciende hacia el Coll de Belitres, entre Portbou y Cerbère, donde miles de personas cruzaron la frontera bajo constante vigilancia.
Hoy se puede visitar el mirador histórico, con paneles explicativos y fotografías que muestran el contraste entre el pasado y el presente. Un lugar donde el paisaje se mezcla con el peso de la historia.
2. Le Perthus
Uno de los pasos fronterizos más transitados durante la Retirada. Además de su función comercial actual, conserva monumentos y placas conmemorativas dedicadas a los exiliados.
Si caminas un tramo del antiguo camino de montaña, encontrarás señales de la Ruta de la Retirada, con vistas que invitan al recogimiento.

3. Coll d’Ares, Prats de Mollo-la-Preste
Este paso pirenaico, situado a 1.513 metros, fue utilizado por muchos republicanos catalanes. El Coll d’Ares, silencioso y majestuoso, guarda un pequeño monumento en recuerdo a los exiliados.
En el pintoresco pueblo de Prats-de-Mollo, encontrarás el Monument Camí de la Retirada., un espacio que ayuda a comprender la dureza de aquel viaje.
4. Argelès-sur-Mer: la playa del exilio
Esta localidad costera fue uno de los principales puntos de llegada y de internamiento durante la Retirada republicana de 1939.
Más de 100.000 refugiados españoles (la mayoría mujeres, ancianos y niños) fueron confinados en su larga playa tras cruzar los Pirineos en busca de libertad.
Sin refugio, sin alimentos y azotados por la tramontana, sobrevivieron en condiciones inhumanas, rodeados de alambradas y vigilados por tropas coloniales francesas. Bajo esta arena quedaron enterradas historias de miedo, hambre y dignidad.
Hoy, el municipio ha convertido aquel lugar de sufrimiento en un espacio de memoria, concretamente El Memorial del Campo de Argelès-sur-Mer, situado en la antigua escuela Jules Ferry.
El lugar es un pequeño, pero conmovedor museo que recuerda la historia del campo y del éxodo republicano. A través de fotografías, objetos originales, testimonios y proyecciones audiovisuales, el visitante comprende la magnitud de aquel drama humano.
📍 Dirección: 26 Avenue de la Libération, Argelès-sur-Mer
🕐 Horario orientativo: martes a sábado de 10:00 a 18:00 (consultar temporada)

Lugares de memoria al aire libre en Argelès -sur-Mer
A lo largo de la Avenue de la Retirada y la Route du Littoral, varios monumentos, estelas y paneles explicativos recuerdan los hechos. Entre ellos destacan:
- La estela conmemorativa, erigida en honor a las víctimas del campo.
- El monolito de los niños, dedicado a los más de 400 menores que murieron en el exilio.
- El Cementerio de los Españoles, donde aún se conservan algunas tumbas de exiliados y un pequeño espacio de recogimiento.

Caminar por la playa de Argelès es hacerlo sobre un campo de memoria. El viento y la arena, que entonces fueron castigo, hoy parecen guardar silencio por quienes nunca regresaron.
Recomendaciones viajeras:
Después de la visita al Memorial, te recomendamos pasear por el centro histórico de Argelès, disfrutar de su mercado local y terminar la jornada en uno de sus pequeños restaurantes de cocina catalana y mediterránea.
5. Saint-Cyprien y Le Barcarès
Ambos fueron campos de internamiento similares al de Argelès.
Saint-Cyprien está señalizado con paneles informativos en la arena. Le Barcarès conserva restos del campo y ofrece un sendero temático para conocer la historia.
Son lugares duros, donde hoy se mezclan veraneantes con historia enterrada bajo la arena.

6. Rivesaltes
Más al interior se encuentra el Campo de Rivesaltes, que funcionó desde los años 40 hasta bien entrado el siglo XX, primero como campo de refugiados, luego como campo de concentración nazi, y más tarde como centro de internamiento para harkis (colaboradores argelinos de Francia).
Os podemos asegurar que el Memorial de Rivesaltes es uno de los espacios más impactantes de la Ruta de la Retirada.
Su diseño arquitectónico minimalista, unido a una museografía cuidada, permite entender cómo el exilio español se conecta con otros episodios trágicos del siglo XX.

No te pierdas, además, estos lugares qué ver en Rivesaltes:
Paseo por su casco histórico, comer en el restaurante tradicional Le Fenix de los chefs Sébastien Colombier y su esposa Sarah.
Visita Domaine de Rimbau para disfrutar de sus vinos y su cocina típica catalana.
Casa Cazés es un imprescindible para los amantes del enoturismo y de la cocina de autor. Puedes dormir en la antigua masía catalana Mas Latour Lavail que forma parte de la misma familia.
Rivesaltes es toda una experiencia para los amantes de la memoria histórica y del enoturismo.

7. La Maternité Suisse d’Elne – Maternidad suiza
A pocos kilómetros de Perpiñán, una joven enfermera suiza llamada Elisabeth Eidenbenz fundó una maternidad para mujeres embarazadas internadas en los campos.
Hablamos, concretamente, de la localidad de Elne. Entre 1939 y 1944, más de 600 niños nacieron aquí en condiciones dignas.
Hoy se puede visitar la casa-maternidad restaurada, un lugar conmovedor que muestra cómo, incluso en medio del horror, hubo actos de enorme humanidad.

Tras la visita a este espacio museo, recomendamos visitar Elne, un pueblo del corazón del Rosellón que destaca por su magnífica catedral románica dedicada a las santa Eulalia y Julia.
8. Collioure, donde descansa Antonio Machado
Nuestro viaje culmina en Collioure, uno de los lugares más simbólicos del exilio republicano.
Aquí falleció el poeta Antonio Machado el 22 de febrero de 1939, apenas unas semanas después de cruzar la frontera.
Su tumba en el pequeño cementerio de Collioure es lugar de peregrinaje, recogimiento y parada imprescindible en la Ruta de la Retirada.
A pocos metros se encuentra el Hotel Bougnol-Quintana, donde pasó sus últimos días junto a su madre, cuya fachada conserva una placa conmemorativa.

El Château Royal de Collioure, utilizado entonces como prisión para intelectuales republicanos, completa la visita. El contraste entre la belleza del puerto y la tristeza de la historia hace que sea una parada obligada.
No te pierdas:
Esta localidad de la Côte Vermeille es uno de los pueblos más bonitos de Pirineos Orientales en el Sur de Francia, su esencia catalana, su savoir faire francés, así como las tradiciones locales artesanales obligan a una visita pausada.
En nuestro caso la hemos visitado en varias ocasiones, te recomendamos para alojarte Les Roches Brunes Hotel Boutique y el Hotel Le Relais Des Trois Mas, una experiencia Michelin inolvidable.

Recomendación viajera: realiza una visita guiada, nosotros la hicimos con la oficina de turismo. Conoce por qué fue un lugar amado por artistas internacionales, su historia y su conexión con Mallora.
Además, aprovecha para disfrutar de sus apreciados vinos y sus ricas anchoas.
Si quieres ampliar información de esta joya de la Costa Bermeja, puedes leer nuestro artículo sobre qué ver en Collioure.
¿Se puede hacer la Ruta de la Retirada a pie?
Sí. Existen varios tramos señalizados como Chemin de la Retirada o Camí de l’Exili, especialmente entre La Vajol, La Jonquera y Le Perthus, así como rutas de montaña entre Prats-de-Mollo y Coll d’Ares.
Los senderos están bien marcados y combinan historia, naturaleza y memoria: ideales para caminantes experimentados o para hacer etapas cortas de medio día.
Nuestro recorrido en coche duró 6 días / 5 noches (incluyendo extensión a Perpiñán), el tiempo recomendado para conocer con calma cada parada, conectar la historia con el paisaje y con otros atractivos actuales de las localidades visitadas.
Cuando viajar es recordar
Este no es un viaje turístico al uso. No hay postales ni monumentos espectaculares. Hay caminos con historia, playas que gritan en silencio y pueblos que fueron testigos de un drama humano.
La Ruta de la Retirada no es solo memoria histórica: es un espejo en el que mirarnos hoy. Caminar por estos senderos, detenerse frente a un panel con nombres o leer una carta de un exiliado nos conecta con lo que fuimos y con lo que nunca deberíamos repetir.
Porque recordar no es mirar atrás: es caminar con los ojos abiertos.
“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar…”
— Antonio Machado

Recorrer la Ruta de la Retirada es un viaje hacia la memoria, pero también una puerta abierta a descubrir el sur de Francia desde otra mirada: la del respeto, la historia y la belleza que sobrevive al paso del tiempo.
Después de este recorrido, te animamos a seguir explorando la región: los pueblos costeros de la Côte Vermeille, la vida mediterránea de Perpiñán, los viñedos del Rosellón o los paisajes pirenaicos que fueron frontera y refugio como Villefranche-del-Conflent.
Cada lugar guarda una historia, una voz, una emoción que merece ser escuchada. Viajar por el sur de Francia es descubrir que la memoria también florece entre las montañas, el vino y el mar.
👉 Te invitamos a seguir descubriendo el sur de Francia en nuestro blog con esta ruta por los Pirineos Orientales. Porque viajar también es recordar… y compartirlo.




Estamos interesados en hacer esta ruta en coche, nos podrían indicar como se distribuirian las etapas.
Buenos días Alfredo, gracias por pasar por nuestro blog y por hacer esta pregunta.
Vamos a intentar hacer una pequeña ruta en el artículo para que sirva a personas interesadas como usted en ella.
Nosotros la hicimos en coche desde Barcelona, por lo que podemos incluir perfectamente las etapas.
Saludos cordiales