¿Conoces el carnaval más colorido, inclusivo y artesanal de Colombia? El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto no es solo una fiesta: es una forma de vida.
Cada enero, la capital nariñense se transforma en un escenario de arte colectivo, música y convivencia, donde las calles se llenan de color, espuma, comparsas y monumentales carrozas.
Pero lo que pocos saben es que este carnaval se vive los 365 días del año, en los talleres de los artesanos, en los ensayos de colectivos coreográficos, comparsas y murgas de la «Ciudad Sorpresa» de Colombia.

En el alma de quienes hacen posible esta celebración única reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (2009).
Desde los barrios y comunas hasta los talleres de maestros escultores y coreógrafos, Pasto entera respira carnaval.
Y un grito de guerra inunda las calles de la capital de Nariño: ¡Que viva Pasto, carajo!
¿Te vienes a disfrutar y vivir intensamente este fiesta, eminentemente andina, con nosotros?

El Carnaval se celebra en Pasto, capital cultural del sur andino.
Si estás organizando tu viaje y quieres entender mejor todo lo que ofrece la ciudad, puedes consultar nuestra guía completa de turismo en Pasto, donde reunimos experiencias culturales, gastronómicas y naturales del destino.
El origen del Carnaval de Negros y Blancos se remonta a la época colonial, cuando los pueblos indígenas de la región realizaban rituales de purificación y agradecimiento a la Pachamama, la Madre Tierra.
Con el tiempo, estas tradiciones se fusionaron con las fiestas hispánicas de los Reyes Magos y con las expresiones de libertad de los pueblos afrodescendientes, quienes durante un día (llamado de asueto) podían celebrar, jugar y pintar el rostro de negro como símbolo de igualdad y resistencia.
Más tarde, criollos y mestizos se sumaron al festejo, incorporando elementos europeos como las comparsas y los disfraces, muchos de ellos inspirados en las raíces indígenas que siguen presentes en el Carnaval.

De ese encuentro nació una celebración mestiza y rebelde que, con el paso de los siglos, se transformó en lo que hoy conocemos como el Carnaval de Negros y Blancos: una catarsis colectiva donde las diferencias se borran y el arte une a toda una ciudad.
El juego como expresión de libertad
El 5 de enero, conocido como el Día de Negros, surgió como expresión de libertad y confraternidad; mientras que el 6 de enero, el Día de Blancos, completó la dualidad simbólica: todos son uno, más allá del color, la clase o el origen.
De allí nacen sus símbolos más potentes:
- «La Pintica»: caricia de color que borra las diferencias. Este hecho diferencial forma parte del patrimonio que provocó que la UNESCO declarase este carnaval como Patrimonio Cultural.

- La carioca: espuma blanca que cubre a todos por igual.
- La senda: el camino del arte y la unión.

Hoy, esta tradición mantiene su esencia popular y comunitaria, aunque con un despliegue técnico y artístico que la convierte en uno de los más importantes de América Latina.
En Pasto, el carnaval nunca termina. Cada día, los talleres de los barrios populares resuenan con martillos, pinceles, música y sudor.

Los concursos de carteles y de afiches oficiales se eligen por votación popular.
Los escultores diseñan las carrozas que, meses después, recorrerán la Senda del Carnaval, un circuito de más de siete kilómetros donde la ciudad entera se convierte en un escenario de arte en movimiento.
Desde los talleres de los maestros artesanos, pasando por los prototipos de carrozas y murgas, hasta el gran desfile de la Concha Acústica, todo forma parte de un proceso vivo y participativo que involucra a miles de personas.

Los carteles oficiales se eligen por votación popular, y la comunidad acompaña cada paso del proceso creativo.
Además, la creatividad se expande a otras celebraciones: la Senda de la Fe en la Semana Santa de Pasto y la Senda de la Luz en Navidad, donde los mismos artistas transforman su talento en procesiones luminosas y pesebres monumentales.
Si visitas la ciudad en diciembre, merece la pena descubrir cómo se vive la Navidad en Pasto, una celebración muy especial que funciona como antesala cultural del Carnaval de Negros y Blancos.

Museo, talleres y el espíritu del CRAC
Si no puedes viajar a Pasto en enero, no te preocupes: la esencia del Carnaval de Negros y Blancos puede vivirse todo el año.
- En el Museo del Carnaval, ubicado en el Centro Cultural Pandiaco, descubrirás carrozas, máscaras, trajes y relatos que narran la historia de esta fiesta.

- El Centro Regional para las Artes, la Cultura y el Carnaval (CRAC) es una casa viva donde se crean esculturas, se forman nuevos artistas y se mantiene viva la memoria del Carnaval.
- También puedes visitar talleres artesanales, donde los maestros y sus equipos abren sus puertas para compartir el proceso de creación de las carrozas monumentales.
“Vivimos carnaval 365 días del año. Somos adictos al arte.” — CRAC Pasto



El Carnaval Artesano se ha consolidado como una de las expresiones más valiosas del arte popular nariñense que se celebra del 3 al 7 de enero. La alternativa a los desfiles, las rumbas, el talco y la carioca.
En el espacio cultural, Casona Taminango, puedes conocer más de 130 expositores y 20 técnicas tradicionales y contemporáneas: enchapado en tamo, joyería, cerámica, moda, gastronomía, cosmética natural y diseño sostenible.
Aquí, el visitante puede asistir a talleres, charlas, exposiciones y presentaciones musicales que muestran la esencia creativa del sur colombiano.

Durante los primeros días de enero, Pasto suspende su rutina para dar paso al juego y la creación.
Por la Senda del Carnaval desfilarán carrozas monumentales, colectivos coreográficos, murgas musicales y danzantes andinos.
Sin duda es el corazón de la fiesta.

Miles de personas se ubican a lo largo del recorrido: unos disfrutan desde las gradas de pago, otros desde los balcones o la calle.
La atmósfera se llena de música, espuma, talco irrespirable, alegría y —cómo no— la Carioca, esa espuma blanca que se convierte en símbolo de juego y libertad.

Las plazas hierven de música, mientras la pintica, el talco y la carioca borran las diferencias (y de paso, las calles, los edificios, los árboles, el río…, todo queda oculto bajo una capa de polvo blanca que cuesta respirar).
El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto no estalla de un solo golpe: se va encendiendo poco a poco desde finales de diciembre, como una llama que prende en cada barrio, en cada taller y en cada esquina de la ciudad..
Cada día tiene su propio simbolismo, su energía y su historia.
Del juego inocente de los niños al estallido creativo de los adultos, el Carnaval es una secuencia perfecta de alegría que alcanza su punto más alto el 5 y 6 de enero, cuando Pasto entero se convierte en un escenario vivo que te engulle sin que te des cuenta.

Este es su calendario:
28 de diciembre: «Arcoíris en el asfalto»
Las calles del casco antiguo se convierten en un museo efímero.
Los habitantes pintan murales con tizas de colores en el suelo, sustituyendo la antigua “fiesta del agua” por un homenaje al arte urbano y la convivencia.
Se organizan además conciertos, actividades deportivas y encuentros populares e los barrios de la ciudad.

31 de diciembre: Fiesta de años viejos
Despedir el año en Pasto es hacerlo entre risas y sátira.
Los Años Viejos son muñecos que representan personajes o hechos del año que termina, en un desfile cargado de humor y crítica social.
Luego, se queman simbólicamente para renacer con el año nuevo.
¡Imperdible el desfile por las calles del casco viejo! A nosotros nos encantó este desfile de irreverencia, crítica, música y sátira sin límites.
Los niños toman la senda del Carnaval.
Con carrozas, trajes y comparsas creadas por ellos mismos, el Carnavalito asegura que la tradición se mantenga viva en las nuevas generaciones.
Un desfile que te atrapa por su sencillez y dinamismo.

3 de enero: Desfile de colectivos coreográficos «Canto a la Tierra»
Uno de los más espectaculares y esperados.
Más de mil artistas rinden homenaje a la Madre Tierra y al pasado andino con coreografías, máscaras y trajes monumentales que llenan de movimiento la ciudad.


La Senda del Carnaval se llena de luz, colores, música, cantos, gritos y estallidos de felicidad.
Este desfile es imprescindible para entender esta fiesta andina.
Su color, vestimentas, música, bailes y sonidos, no dejan a nadie indiferente.
El final perfecto se produce, tras casi seis horas de recorrido, en el Estadio Libertad.
Parece algo sencillo, pero os podemos asegurar que los componentes llegan agotados y doloridos, pero su extasis final en el estadio, merece ser vivido una vez en la vida.

4 de enero: Llegada de la familia Castañeda
Una familia campesina simbólica llega desde el campo a la ciudad, trayendo con ellos su historia, humor y tradiciones rurales.
Este desfile evoca la identidad mestiza y la memoria popular del Nariño profundo.
Abierto a la participación de todos.

5 de enero: «Día de Negros»
El día del juego. Las calles se inundan de alegría y de “pintica”, el gesto de pintarse el rostro como símbolo de igualdad.
Es el corazón lúdico de la fieta pastusa, donde se borran las diferencias sociales y se celebra la hermandad.
Y este hecho, este juego es el que llevó a la UNESCO a declarar este carnaval como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
💬 Consejo DondeVamosEva: evita el talco industrial. Usa cosméticos naturales o pintura ecológica para sumarte al juego sin dañar el medio ambiente ni la piel de los demás.

Puedes aprovechar este día para visitar los talleres de los maestros que bullen con los últimos retoques a las carrozas del Desfile Magno.
La entrada es gratuita y puedes observar el trabajo de artesanos, pintores, carpinteros. ¡Todo un espectáculo!

También es un día para asisitir a conciertos, visitar algún local de las «peñas carnavaleras» o engullirte por el talco, la carioca y el ambiente de las calles del centro de Pasto.

6 de enero: «Desfile Magno»
Estmos ante el clímax del Carnaval.
La ciudad entera vibra con el Desfile Magno donde emergen los disfrazes individuales, carrozas monumentales, comparsas, danzantes andinos y murgas que llenan la Senda del Carnaval.



El blanco, símbolo de pureza y unión, cubre los rostros con espuma, talco y Carioca, mientras los artistas deslumbran con sus coloridos trabajos repletos de detalles.

Es un estallido de arte popular y emoción.
Las carrozas, construidas durante meses en los talleres, son verdaderas obras de ingeniería artesanal, algunas de hasta 8 metros de altura.

Soprenden obras articuladas, con movimiento. Este día es una auténtica locura colectiva.
Ojo, este desfile dura muchísimas horas.
Prepara un kit de supervivencia con agua, paraguas, chubasquero, protección solar, gafas para cubrir tus ojos del talco y la carioca, bocadillos o algo para comer.



Si quieres vivir un desfile más «relajado», reserva tu sitio en las gradas de pago. Y si te apetece formar parte del Carnaval, puedes reservar plaza en alguna de las carrozas.
Más allá de los desfiles, la ciudad ofrece una experiencia completa. Si quieres saber qué ver y hacer en Pasto con nuestra guía.
- Probar la gastronomía pastusa: el cuy asado, el helado de paila, el empanadillo de pipián o la mazamorra chagrana.
- Visitar el centro histórico: con su arquitectura colonial, iglesias y cafés con música andina.
- Excursiones cercanas: Laguna de La Cocha, volcán Galeras o el Santuario de Las Lajas (a dos horas).
- Comprar artesanías: en los talleres de Pandiaco o en la Plaza del Carnaval, donde encontrarás máscaras, miniaturas y textiles únicos.
- Disfruta del Carnaval Artesano en el Centro Cultural Taminango.

Cómo llegar a Pasto
Por aire: el Aeropuerto Antonio Nariño (Chachagüí) está a 35 minutos del centro de Pasto. Hay vuelos diarios desde Bogotá, Cali y Medellín.
Por carretera: la vía Panamericana conecta Pasto con Ipiales, Popayán, Cali y Quito (Ecuador).
Consejo: reserva alojamiento con antelación, especialmente si buscas hospedajes con encanto o cerca de la Senda del Carnaval.
- Participa activamente, pero con respeto. (Lee con detenimiento los Diez Mandamientos carnavaleros)
- Evita los aerosoles y productos químicos. Usa carioca y talco ecológicos.
- Protege tu piel y tus ojos. Muy importante.

- Lleva dinero en efectivo y documentos seguros.
- Vive la fiesta desde la alegría y la empatía. (No vale enfadarse si te llenan de carioca, sino, ¿`pa que vino?)
- Usa ropa cómoda, gafas protectoras y bloqueador solar. Si participas en los juegos, lleva una muda extra de ropa.
- Las gradas y zonas VIP para ver los desfiles se agotan rápido; compra tus entradas oficiales con tiempo. Reserva con antelación: Pasto se llena, especialmente los días 5 y 6.

- Elige bien tu lugar: las gradas de pago ofrecen buena vista, pero ver el desfile desde la calle también es una experiencia inolvidable.
- Los desfiles suelen durar entre más de cinco horas, así que hidrátate bien y lleva algo para picar.
- Explora la ciudad: descubre su gastronomía —cuy, empanadas pastusas, hervidos de frutas— y sus museos.
Esta celebración enfrenta retos ambientales y sociales.
La conciencia ecológica ha impulsado la reducción del uso de talcos y aerosoles, sustituidos por cosméticos naturales y Carioca biodegradable.
Además, los talleres promueven el uso de materiales reciclados en las carrozas y la reutilización de estructuras.
El reto: mantener viva la esencia del juego, sin afectar el entorno ni la salud de las personas.

Descubre la magia de Nariño
El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto es mucho más que una fiesta: es una declaración de amor al arte, a la tierra y a la igualdad.
Ven a vivirlo, o descúbrelo en cualquier época del año en los talleres, museos y calles de Pasto. Porque aquí, más que celebrar, se vive el arte.

Observación: 📸 Todas las fotos fueron tomadas durante el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto 2026, por @dondevamoseva
Esta festividad puede ser el inicio de una gran ruta por el sur de Colombia. Desde Pasto, puedes visitar:
- 🏞️ La Laguna de La Cocha, un espejo de agua rodeado de montañas, pueblos tradicionales y cabañas sobre pilotes donde probar trucha fresca.
- ⛪ El Santuario de Las Lajas, una joya gótica suspendida sobre el cañón del río Guáitara, considerado uno de los templos más bellos del mundo.
- 🌋 El Volcán Galeras, vigía eterno de Pasto y de un buen úmero de pueblos, con miradores naturales y rutas de senderismo para los amantes de la naturaleza.
- 🏡 La Casona Basilio García, en Consacá, un hotel boutique cargado de historia, arte y memoria de la Batalla de Bomboná.
- 🐢 Tumaco, en la costa del Pacífico, donde la cultura afrocolombiana y los manglares regalan otra cara del mismo espíritu festivo.
- 🧀 Ruta del Queso de Guachucal, un viaje por los páramos del sur de Nariño donde los campesinos elaboran quesos artesanales con técnicas ancestrales y sabor a tradición.
👉 Planea tu viaje a Nariño, apoya a los artesanos locales, visita sus pueblos. Comparte tu experiencia con respeto y amor por esta tierra que vibra todo el año.




Un gran escrito y descripción del carnaval de negros y blancos en de Pasto ..
Gracias por tu escrito
Ya q nos ayuda a q se conozcan más nuestras tradiciones y cultura..
Nuchas gracias por tu comentrio y por pasarte por nuestro blog querido Diego.
Nos alegra que te haya gustado este artículo del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, lo hemos hecho con mucho cariño y emoción.
Esperamos vivir muchos más carnavales y que más gente de todo el mundo los conozca.
Abrazos,
Eva