Ruta 7 días por Marruecos en coche

Tras doce días de viaje por el Gran Sur, abandonamos el desierto, la bella ciudad de Fez, la fascinante Rissani y la desconocida Errachidia para iniciar una ruta de 7 días por Marruecos en coche.

Es difícil dejar atrás la sensación de arena del Eg Chabbi. Las pequeña partículas del desierto se pegan a tu cuerpo, a tu pelo, a tu ropa, a la cámara durante días, a pesar de la ducha.

Igualmente, lo vivido en este profundo sur marroquí queda para siempre en tu corazón, pero, el viaje continúa. El nuevo destino es el majestuoso Atlas.

Para ello, tras abandonar Merzouga de la mano de un taxi con chófer, alquilamos un coche en una pequeña localidad, Tinerhir, situada en la N10 a unos cincuenta kilómetros de Boulmane Dades.

Alquilar un coche en Marruecos

El proceso de alquiler resultó fácil gracias a la ayuda de nuestro chofer guía.

A lo largo de la mañana recorrimos varias oficinas en diferentes localidades con el mismo resultado, no quedaban coches para las fechas indicadas.

Al final, en la localidad de Tinerhir encontramos una oficina donde pudimos alquilar uno.

«No sabemos como hubiera resultado hacerlo sin él» por ello recomendamos la seguridad de hacer la reserva con antelación si decides alquilar un vehículo en Marruecos.

Nada más entrar en el coche, comenzó una nueva aventura en Marruecos.

No es lo mismo viajar como pasajeros en un autobús, en un taxi o en un taxi compartido que hacerlo así, por tu cuenta.

Para nuestra sorpresa, nos facilitaron la entrega en la sucursal de Marrakech sin coste adicional. ¡Perfecto! La ciudad imperial era el final de nuestro periplo marroquí.

Nuestra ruta de 7 días por Marruecos en coche

El road trip de 7 días por Marruecos en coche, comienza en la localidad de Boumalne Dades, una joya del valle de los pájaros, y finaliza en la ciudad imperial de Marrakech.

Día 1. Del desierto a Boumalne Dades

Después de una larga hora de trayecto a través de paisajes desérticos y carreteras infinitas llegamos a Boumalne Dades para alojarnos en Amskou kasbah un ecolodge familiar cuyo propietario, Lahcene, es un reputado guía de montaña del valle del Dades.

Junto a él recorremos rincones secretos de la localidad y conocemos algunas cooperativas de rosas y de argán.

La localidad de Boumalne Dades es un oasis de montaña. Situada en la vertiente sur del majestuoso Atlas, a unos 1400 metros de altitud, es un perfecto punto de partida para realizar excursiones y rutas por la zona.

Poco conocida por el turismo, del que prácticamente no depende, su principal riqueza es la agricultura. Los principales productos se venden en el interesante zoco, bien organizado por sectores y productos.

Merece la pena pasear sin prisas por esta agradable localidad, tomar un té con los locales que siempre están dispuestos a una agradable conversación, disfrutar de la sabrosa Madfouna (pizza berebere realizada en horno de leña) o perderse por los bellísimos huertos junto al río Dades (aquí les llaman jardines).

Día 2. El Valle del Dades

Nuestro segundo día hicimos una ruta a través de la carretera R704, una joya para los apasionados de la conducción.

La R704 transita paralela al río Dades, quien da nombre a un profundo valle en el corazón del país. Más conocido por sus impresionantes gargantas y por la espectacularidad de la carretera.

Pueblos con encanto, parajes de película, pequeños oasis y una rica gastronomía nos acompañan en este día.

Tissadrine "La serpiente" espectacular carretera en el cañón del río del  Dades
Tissadrine «La serpiente» espectacular carretera en el cañón del río del Dades
Día 3. Carretera R307, atravesamos el alto Atlas

Con el nuevo día abandonamos el valle del Dades para continuar ruta hasta la pequeña localidad de Ouzoud, famosa por sus cascadas, las más altas de Marruecos.

Las recomendaciones de Lahcene, nuestro anfitrión en Boumalne Dades, nos llevan hasta la infernal e hipnótica carretera R307, una ínfima cicatriz en el Alto Atlas.

Atravesarla nos costó casi cuatro horas (no tiene más de ssetenta kilómetros). ¡Bendita carretera!

Una indescriptible sensación de libertad nos invade. Conducimos impactados por los paisajes, por la sensación de ser los únicos seres vivos de la tierra.

Mientras atravesamos esta «carretera» puedo escuchar mi miedo, las aceleradas pulsaciones de mi corazón, y al contrario de temor, siento felicidad.

Estas son las ventajas de conducir por Marruecos, descubres parajes que de otra manera, solo puedes soñar con verlos en alguna fotografía o documental.

La elección del tipo de coche ha sido clave para este road trip, cualquier modelo no puede atravesar carreteras de este calibre.

Conducir por la R307, una arriesgada y emocionante aventura
Conducir por la R307, una arriesgada y emocionante aventura

El Alto Atlas no puede, ni debe, ser descrito con palabras, debes verlo en directo.

Constantes cambios de luz y un interesante juego de matices de una infinita paleta de colores.

Diferentes texturas combinan a la perfección en las altas montañas del mítico Atlas. De vez en cuando, solitarias aldeas recuerdan que por aquí también fluye vida humana.

La carretera atraviesa pequeños pueblos de montaña, muy codiciados por el turismo interior y de aventura.

Sin saberlo, recorremos las entrañas de uno de los Geoparques más espectaculares del país, el de Mgoun. Nos sentimos afortunados por este descubrimiento a pesar del miedo provocado por el estado de la 307.

La mayoría de los tramos han desaparecido debido a las fuertes lluvias caídas.

La velocidad media de este trayecto ha sido de unos 25 kilómetros por hora. ¡Realmente impresionante!

Antes de llegar a Ouzoud, hacemos una rápida visita a la ciudad de Demnat, donde finaliza la R307. Una desconocida joya en las guías turísticas convencionales.

Merece la pena perderse por su vieja medina de origen judío y acercarse al paraje de Imi n ifri (puente natural sobre una gruta y cascadas), monumento natural de interés Biológico y Ecológico muy apreciado por el turismo local.

Día 4. Ouzoud y sus famosas cascadas

Tras el cansado trayecto del día anterior, desconectamos de coche y carretera.

El día transcurre entre paseos, animadas charlas y rica gastronomía en este pequeña aldea famosa por sus cascadas, las más altas de Marruecos y por su aceite de oliva.

El Hôtel Ajil Cascades d’Ouzoud se convierte en nuestro campamento base durante cuatro días. Bien situado cerca de las cascadas es un excelente punto de partida de excursiones por la zona.

Comida local, platos típicos bereberes, turismo rural interior y el reencuentro con viejos amigos consiguen que la jornada en Ouzoud sea inolvidable.

Cascadas de Ouzoud, las más altas del norte de África
Cascadas de Ouzoud, las más altas del norte de África
Día 5. De Ouzoud a las cascadas del río Oum el Rbía

Una ruta de más de doscientos kilómetros (ida y vuelta) nos lleva hasta las desconocidas cascadas del río Oum el Rbía.

Ha merecido la pena conducir tanto para disfrutar de otro de los maravillosos parajes naturales de Marruecos.

Nuevo día de carreteras imposibles a través de montañas que dejan sin respiración, curvas imposibles, adelantamientos de infarto y momento mágicos como el vivido en la localidad de Afourer.

Justo al llegar, se celebraba Le fantasie, espectáculo tradicional marroquí de Tbourida, una especie de combinación de carreras de caballos, pólvora, ruido y mucha emoción declarado Patrimonio inmaterial por la UNESCO.

Festival de Tbourida en Afourar, Patrimonio inmaterial de la UNESCO
Festival de Tbourida en Afourar, Patrimonio inmaterial de la UNESCO

“Tbourida” proviene de baroud que significa pólvora. Su origen se remonta al siglo XV y, al estar ligada a la celebración de rituales ceremoniales, se impregna de una dimensión espiritual que pone en el centro al caballo, considerado sagrado para los musulmanes y una de las razones por las que los jinetes árabes han estado siempre considerados entre los mejores del mundo.

En realidad, la Tbourida, que se celebra tradicionalmente en las regiones montañosas del Atlas Medio, simula la táctica militar de ataque -o kerr- y retirada -o ferr-, en la que los jinetes galopaban hacia sus enemigos acostados sobre el lomo de sus caballos, lanzando gritos amenazantes y disparando sus armas, para replegarse a continuación y después volver al ataque.

www.sientemarruecos.viajes/magazine/tbourida/

Pero el plato estrella de la jornada son las magníficas surgentes del río Oum el Rbía en el corazón del Parque Nacional de Jenifra (Khenifrá).

Un lugar totalmente desconocido para el turismo de masas, pero muy apreciado para los turistas locales.

El pequeño paraíso provocado por el Oum el Rbía es una joya. A lo largo de las surgentes se han colocado un buen número de «parcelas» donde tomar té, comer tajine o cualquiera de los platos locales.

Un lugar fresco, natural, fascinante y si tenes suerte, podrás ver el salto de agua del río, en otra de las cascadas más impresionantes del medio Atlas.

Surgentes del Oum el Rbía en el Parque Nacional de Kenifera
Surgentes del Oum el Rbía en el Parque Nacional de Kenifera
Día 6. Nos vamos de boda bereber a Tanaghmelt

La mañana del sexto día de nuestro road trip por el corazón del Medio Atlas nos lleva hasta una aldea a pocos kilómetros de Ouzoud, Tanaghmelt, preciosa joya de adobe de ricas tradiciones bereberes.

La tarde nos depara una sorpresa, estamos invitados a una boda berebere a la que asistimos encantados. La aceptación nos supone un nuevo desplazamiento de más de cien kilómetros hasta la localidad de Ouaouizeght.

El cómodo coche y la insistencia de nuestros anfitriones nos lleva a vivir una de las jornadas más bonitas de nuestro periplo marroquí. Si viajas a este país, ¡tienes que vivir una boda bereber!

Celebración de boda Bereber
Celebración de boda Bereber
Día 7. De Ouzoud a Marrakech

El último día de nuestro road trip recorremos más de cien kilómetros por una plácida carretera. Nada de pronunciadas curvas. Una ruta tranquila salpicada de pueblos y pequeñas ciudades.

El caos regresa en cuanto entramos en Marrakech. Bendita locura de ciudad para el conductor que se adentra en ella sin saber lo que le viene encima.

Por suerte, los tres últimos días de nuestro viaje son un recorrido pausado por esta ciudad. Dejamos el coche aparcado en el hotel y la propia compañía se encargó de venir a buscarlo.

Sentimos un poco de vergüenza al devolverlo tan sucio. El impoluto coche de color blanco entregado días antes, luce ahora un desgastado color marrón, fruto del barro y del polvo del camino.

Hemos tenido suerte y la compañía ¡no nos ha cobrado ningún recargo!

Calles en el zoco de Marrakech Marruecos
Calles en el zoco de Marrakech Marruecos

Tras esta inolvidable aventura, podemos asegurar que este road trip de 7 días por Marruecos en coche, fue una de las decisiones más acertadas en nuestro viaje de veinte días por el país vecino.

Solo pensamos en regresar y vivir una nueva aventura por la zona norte del país. ¡Aceptamos recomendaciones!

Eva Puente

Aprendiza de todo, maestra de nada. Viajera empedernida, disléxica ocasional. Me apasiona descubrir historias y después compartirlas. ¿te animas a acompañarnos en nuestros viajes?

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