La capital andaluza ofrece infinitas posibilidades al viajero: barrios con encanto, palacios ocultos, paseos junto al río Guadalquivir, jardines que quitan el sentío y una gastronomía que invita a quedarse.
Pero en este viaje buscábamos algo diferente. Queríamos descubrir la Sevilla andalusí, la antigua Ishbiliya que tanto fascinó al escritor Washington Irving y que inspiró parte de su obra Cuentos de la Alhambra.
Por eso dejamos a un lado muchos de los lugares más conocidos para centrarnos en el legado hispano-musulmán de la ciudad, en sus huellas visibles y también en aquellas que permanecen ocultas entre calles, muros y patios.
Esta fue nuestra primera etapa en la Ruta de Washington Irving, un itinerario cultural que conecta Sevilla con Granada siguiendo los pasos del escritor.
La Sevilla andalusí (Ishbiliya): apuntes históricos
Sevilla se incorpora al dominio musulmán en el año 712, pasando a formar parte de Al-Ándalus.
Durante un breve periodo se convirtió en capital, aunque pronto cedió ese papel a Córdoba, iniciándose una rivalidad histórica por la hegemonía del gran río: el Guadalquivir.
Tras la caída del Califato de Córdoba en el siglo XI, Ishbiliya vivió una etapa de esplendor bajo la dinastía de los abadíes, convirtiéndose en uno de los centros culturales más importantes de Al-Ándalus bajo el reinado del poeta rey Al-Mutamid.
Posteriormente, almorávides y almohades reforzaron la ciudad, ampliando su sistema defensivo y trazando la muralla que aún hoy forma parte del casco histórico.
Fue durante el periodo almohade, en el siglo XII, cuando Sevilla alcanzó su máximo desarrollo, consolidándose como una de las ciudades más importantes y cosmopolitas de Europa.
La etapa musulmana terminó en 1248 con la conquista cristiana por parte de Fernando III.

Qué ver en la Sevilla andalusí: un paseo por la antigua Ishbiliya
Antes de comenzar este recorrido, conviene detenerse un instante y cambiar la mirada.
La Sevilla andalusí no siempre se muestra de forma evidente. No es una ciudad de grandes monumentos aislados, sino de huellas que se esconden entre calles, muros y rincones cotidianos.
Es una Sevilla que se intuye más que se ve, que se descubre poco a poco, caminando sin prisa. Quizá por eso fascinó tanto a Washington Irving.
Porque en ella encontró algo más que historia: encontró una atmósfera, un legado vivo, una mezcla de culturas que aún hoy se percibe en la luz, en los patios, en el sonido del agua o en el trazado de sus calles.
Este paseo no es una lista de lugares imprescindibles, sino una invitación a descubrir la antigua Ishbiliya desde otra perspectiva, siguiendo las huellas de su pasado andalusí.
El río Guadalquivir, el gran eje de Ishbiliya
El mejor punto de partida para recorrer la Sevilla andalusí es el río Guadalquivir.
Conocido en época musulmana como Al-wādi al-kabīr (el Gran Río), fue una vía fundamental para el comercio y la conexión con otros territorios.
Hoy, sus aguas siguen reflejando algunos de los símbolos más importantes de la ciudad.

La Torre del Oro
Situada a orillas del río, la Torre del Oro es uno de los iconos de Sevilla.
Construida por los almohades en el siglo XIII, tenía una función defensiva y controlaba el acceso fluvial a la ciudad.
Su nombre, según la tradición, proviene del brillo dorado que reflejaban sus materiales.
Con 36 metros de altura, formaba parte de un sistema defensivo más amplio conectado con otras torres mediante la muralla.
Actualmente alberga el Museo Naval y está declarada Monumento Histórico-Artístico.
Las torres olvidadas: Plata y Bronce
Más allá de la famosa Torre del Oro, nos propusimos buscar otras huellas menos conocidas de la Sevilla andalusí.
En la calle Santander encontramos la Torre de la Plata, aún visible junto a restos del lienzo de muralla almohade.
La Torre del Bronce, en cambio, ha quedado envuelta en el misterio y forma parte casi de la leyenda urbana.
Estas estructuras formaban parte de la “coracha”, el sistema defensivo que conectaba el río con el Real Alcázar.

Muy cerca de estas torres se encuentra uno de los rincones más sorprendentes: la Casa del Tesorero.
Este edificio conserva importantes restos de la muralla musulmana y se ha integrado en un espacio que hoy combina patrimonio e historia con uso actual.
Es uno de esos lugares que pasan desapercibidos, pero que cuentan mucho sobre la Sevilla andalusí.

El Real Alcázar de Sevilla
El Real Alcázar es uno de los mejores ejemplos de arquitectura palatina andalusí en Europa.
Declarado Patrimonio de la Humanidad, combina elementos islámicos, mudéjares y cristianos, fruto de siglos de transformaciones.
A pesar de las reformas posteriores, en su interior aún se percibe claramente la esencia andalusí.
Espacios como el Patio del Yeso, la Sala de la Justicia o las murallas conservan ese aire que recuerda a la Alhambra de Granada.

La huella de Washington Irving en Sevilla
Muy cerca del Alcázar, en el callejón del Agua, se encuentra la casa donde se alojó Washington Irving durante su estancia en Sevilla.
Aunque no se puede visitar, es un lugar cargado de simbolismo dentro de esta ruta literaria.
Desde aquí, el escritor comenzó a descubrir el legado andalusí que más tarde lo llevaría hasta Granada.

La Catedral y la Giralda
La Catedral de Sevilla se levanta sobre la antigua mezquita mayor construida por los almohades en el siglo XII.
De aquel periodo se conservan elementos fundamentales como el Patio de los Naranjos y, sobre todo, la Giralda.
Antiguo alminar convertido en campanario, es uno de los símbolos más representativos de la Sevilla andalusí.
Con sus 104 metros de altura y sus rampas interiores, ofrece una de las mejores vistas de la ciudad.
En su interior se encuentra también la tumba de Cristóbal Colón, figura clave en la llegada de Washington Irving a Sevilla.


El Archivo de Indias
Junto a la Catedral y el Real Alcázar, forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Fue aquí donde Washington Irving pasó largas horas investigando para escribir su obra sobre Cristóbal Colón.

La iglesia de San Salvador
En la plaza de San Salvador se encuentra otro de los puntos clave para entender la Sevilla andalusí.
Bajo la actual iglesia se conservan restos de la antigua mezquita mayor de Ishbiliya, uno de los edificios más importantes de la ciudad hasta el siglo XI.
Este espacio formaba parte de un importante centro comercial donde se ubicaban los antiguos zocos.
Hoy sigue siendo una zona animada, perfecta para hacer una pausa y disfrutar del ambiente sevillano.

El flamenco y la herencia andalusí
Aunque el flamenco es una expresión cultural compleja, en él se mezclan múltiples influencias, entre ellas la música andalusí.
Puedes leer nuestra experiencia en el Museo del Baile Flamenco donde descubrimos parte de esa historia y disfrutamos de un espectáculo lleno de emoción y duende.

Baños árabes Aire
Para terminar el día, nada mejor que sumergirse en la tradición del hammam.
Los Baños Árabes Aire, situados en un antiguo palacio mudéjar, ofrecen una experiencia sensorial que conecta con la herencia andalusí.
Desde su terraza, en pleno barrio de Santa Cruz, entendimos por qué Sevilla ha enamorado a viajeros, artistas y escritores a lo largo de los siglos.

Vídeo Paseo por la Sevilla andalusí en la ruta de Washington Irving
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Datos prácticos para visitar la Sevilla andalusí
Dónde alojarse en Sevilla
Nos alojamos en el Casual de las Letras Sevilla, un hotel temático literario ideal para esta ruta. Su ubicación permite recorrer a pie la mayoría de los lugares relacionados con la Sevilla andalusí.
Dónde comer en Sevilla
Durante nuestro recorrido probamos varios lugares interesantes:
Casa Robles, un clásico del centro histórico con cocina tradicional.
Mercado del Arenal, con opciones variadas y también vegetarianas.
Gusto Sevilla, con buenas opciones para desayunos y platos vegetarianos.
El Rinconcillo, considerado el bar más antiguo de Sevilla, especializado en cocina andaluza-mozárbe.
El Patio de San Eloy, con tapas variadas y buen ambiente

Dónde comprar artesanía local
El Mercado del Postigo, junto a la Catedral, es un lugar ideal para encontrar artesanía local: cerámica, joyería, textiles y más.

Cómo moverse por Sevilla
Llegamos en coche, pero durante nuestra estancia nos movimos principalmente a pie.
Sevilla es una ciudad perfecta para caminar, especialmente si quieres descubrir su historia con calma, además cuenta con una excelente red de transporte público.
¿Te gustaría seguir descubriendo este viaje literario por Andalucía?
Te invitamos a recorrer la ruta literaria Cuentos de la Alhambra, donde encontrarás el itinerario detallado, mapa, etapas y todos nuestros consejos para organizar esta experiencia única paso a paso.
Y si quieres continuar con nosotros en esta aventura…
➡️ Siguiente etapa: rumbo a la campiña sevillana para descubrir qué ver en Alcalá de Guadaíra, tierra de molinos, pan y paisajes junto al río.




Que gran día descubriendo la historia de Sevilla a través de Washington Irving. Nosotros también hemos estado en la ciudad de sevilla y junto a vosotros hemos conocido algún rincón que añadimos a nuestra lista para cuando volvamos.
Muchas gracias por pasaros por nuestro paseo por Sevilla! Esta ruta se ha convertido en una herramienta para descubrir bellísimos rincones de los lugares por los que hemos pasado y que muchas veces pasan desapercibidos. La ciudad siempre es un acierto para volver.
Un abrazo viajeros!
Eva y Carmelo
Puedes mandarme la foto que tienes al principio del blog?? sebasfs97@hotmail.com muchas gracias
Hola Sebas, gracias por pasarte por nuestro blog. ¿a qué foto te refieres? ¿Cuál es la finalidad? Gracias, Carmelo y Eva
Enviada 😉