Ruta del Vino Campo de Cariñena (Zaragoza)

Nuestra pasión por el enoturismo nos llevó a recorrer durante tres días la Ruta del Vino Campo de Cariñena, en Zaragoza.

Un territorio de viñedos, bodegas y pueblos ligados desde hace siglos a la cultura del vino.

Conocida también como la Ruta del Vino de las Piedras, permite acercarse a una de las denominaciones de origen históricas de España.

En esta ruta visitamos bodegas, conocimos proyectos vinculados al vino sostenible y descubrimos localidades como Cariñena y Fuendetodos, la localidad natal de Goya.

Un trayecto de 3 horas desde Barcelona. Establecimos nuestra base en la ciudad de Cariñena para recorrer desde allí la comarca.

Ruta del Vino Campo de Cariñena - Ruta del vino de las Piedras.

Comarca Campo de Cariñena y Ruta del Vino

El vino es el gran hilo conductor de este viaje, pero para entender la Ruta del Vino Campo de Cariñena en Zaragoza, merece la pena situarse primero en el territorio.

Aquí, los viñedos conviven con pequeños pueblos, campos de cultivo y las sierras que anuncian la proximidad del Sistema Ibérico.

La comarca Campo de Cariñena está formada por catorce municipios: Aguarón, Aguilón, Aladrén, Alfamén, Cariñena, Cosuenda, Encinacorba, Longares, Mezalocha, Muel, Paniza, Tosos, Villanueva de Huerva y Vistabella.

Cariñena es su capital y también uno de los puntos de referencia para comenzar a recorrer este territorio.

La Ruta del Vino nos lleva más allá del vino entendido únicamente como producto. Bodegas y viñedos se combinan con gastronomía, naturaleza y pueblos.

Todo ello ayuda a comprender la relación que esta tierra mantiene con la viticultura desde hace siglos.

Nosotros aprovechamos el viaje para alternar las visitas a bodegas con algunos lugares de interés patrimonial y/o cultural.

Uno de ellos fue Fuendetodos, localidad natal de Francisco de Goya, que terminó convirtiéndose en una de las visitas culturales más interesantes de nuestra escapada.

5 motivos para recorrer la Ruta del Vino Campo de Cariñena

Podríamos encontrar muchos motivos para recomendar una escapada pausada por la Ruta del Vino Campo de Cariñena, pero nos quedamos con 5.

Un resumen perfecto de lo que puedes encontrar en tu ruta por esta denominación de origen y su territorio.

Conversaciones alredor de una copa de vino, recorrer carreteras secundarias entre viñedos o sentarse en lo alto de una colina para contemplar el atardecer.

Un conjunto de motivos que terminan dando sentido a un viaje.

Frescos de Goya en la ermita de Nuestra Señora de la Fuente de Muel
Los frescos de Goya en Muel suman patrimonio y arte a la ruta

1. Un patrimonio que va mucho más allá del vino

Llegamos al Campo de Cariñena atraídos por el vino, pero pronto descubrimos que las bodegas y los viñedos eran solo una parte del viaje.

Entre pueblo y pueblo aparecen iglesias mudéjares, vestigios romanos, talleres artesanos y lugares estrechamente ligados a Francisco de Goya.

El mudéjar aragonés es una de las señas de identidad del territorio. Ladrillo, cerámica y formas geométricas acompañan el recorrido y recuerdan una tradición artística que dejó en Aragón algunos de sus mejores ejemplos.

Parte de este legado mudéjar aragonés está reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial.

Y después está Goya. En Muel pudimos contemplar sus pinturas en la ermita de Nuestra Señora de la Fuente, mientras que Fuendetodos, su localidad natal, merece una parada propia.

Allí visitamos su casa natal y el Museo del Grabado, una experiencia que contamos con más detalle en nuestro artículo sobre qué ver en Fuendetodos.

Placa conmemorativa del nacimiento de Francisco de Goya en Fuendetodos
Fuendetodos, localidad natal de Francisco de Goya

También encontramos patrimonio menos conocido, como las huellas de época romana de Muel o una tradición ceramista que continúa formando parte de la identidad de la localidad.

Por eso esta ruta nos gustó especialmente.

En un fin de semana, permite alternar una visita a una bodega, historia y pequeños pueblos sin que el vino tenga que ocupar cada hora del viaje.

2. Paisajes de viñedos, sierras y carreteras secundarias

Uno de los placeres de recorrer la Ruta del Vino Campo de Cariñena es hacerlo sin demasiada prisa. Las carreteras secundarias atraviesan viñedos, campos de cultivo y pequeños pueblos, mientras el paisaje va cambiando a medida que nos acercamos a las sierras.

Durante nuestro recorrido encontramos escenarios muy diferentes: desde las zonas más llanas cubiertas de viñedo hasta el entorno del río Huerva y los paisajes de la Sierra de Algairén.

Un territorio que invita a desviarse de la carretera principal y dejarse llevar por las vías locales.

Nos gustó especialmente conducir por la A-1101, entre Fuendetodos y Muel. Una de esas carreteras en las que el propio trayecto acaba formando parte del viaje, con pequeñas localidades y amplias vistas del paisaje aragonés.

Carretera A-1101 entre Fuendetodos y Muel, Zaragoza
La A-1101 entre Fuendetodos y Muel

Para quienes prefieran recorrer el territorio a pie, el Campo de Cariñena cuenta también con senderos y caminos que permiten acercarse al paisaje de otra manera.

En este caso, antes de recomendar rutas concretas conviene consultar su estado y trazado actualizado.

3. La cultura del vino también se visita

En el Campo de Cariñena el vino no se descubre únicamente dentro de las bodegas.

Su historia también aparece en museos, antiguos edificios y espacios que ayudan a entender hasta qué punto la viticultura ha marcado la vida y el desarrollo de este territorio.

En Cariñena encontramos la Casa de la Viña y el Vino, vinculada a la Denominación de Origen, y el Museo del Vino.

Para consultar bodegas, experiencias y propuestas actuales, recomendamos visitar la web oficial de la Ruta del Vino.

Su exposición permite acercarse a la historia vitivinícola de la zona.

Su enoteca subterránea fue uno de los espacios que más nos llamó la atención durante la visita. ¡Nos dejó sin palabras!

Museo del Vino de Cariñena, Zaragoza en la Ruta del Vino Campo de Cariñena
El Museo del Vino permite acercarse a la historia y la tradición vitivinícola del Campo de Cariñena

Otro lugar curioso es el Centro de Interpretación del Ferrocarril.

Este espacio ayuda a comprender la relación entre el vino y la llegada del ferrocarril a Cariñena, fundamental para facilitar la salida de la producción hacia otros mercados.

Las visitas complementan muy bien las bodegas y permiten comprender que detrás de una copa de Cariñena hay también historia, territorio y varias generaciones vinculadas al cultivo de la vid.

4. Las personas que dan vida al territorio

Si algo recordamos especialmente de nuestro paso por la Ruta del Vino Campo de Cariñena son las personas que fuimos encontrando por el camino.

Viticultores, bodegueras, artesanas y hosteleros convirtieron muchas de las visitas en largas conversaciones alrededor del vino, la gastronomía y las tradiciones de la comarca.

En Muel conocimos a Montse y Javier, de Cerámica La Huerva.

A través de su trabajo nos acercamos a la tradición ceramista de la localidad, pero también fueron unos anfitriones magníficos para descubrir parte de su patrimonio.

Montse en Cerámica La Huerva de Muel, Zaragoza
Montse, de Cerámica La Huerva

Con ellos hablamos de cerámica, de la antigua presa romana y de los frescos de Goya situados en la ermita de Nuestra Señora de la Fuente.

También guardamos un recuerdo especial de María, de Bodega Heredad Ansón, pequeña bodega familiar.

Una tarde de vino, productos locales y una conversación sin prisas, fueron suficientes para regalarnos uno de esos momentos que explican por qué nos gusta tanto el enoturismo.

Visita a Bodega Heredad Ansón en Muel ruta del vino Campo de Cariñena zaragoza
Vino, productos locales y conversación durante nuestra visita a Bodega Heredad Ansón

El mejor recuerdo de esta ruta fue la sensación de encontrarnos con personas dispuestas a compartir su territorio con quien llega interesado por conocerlo.

Esta parte humana continúa siendo una de las mejores razones para practicar enoturismo.

Detrás de un vino hay personas, historias familiares y una manera de entender el territorio que difícilmente se descubre leyendo únicamente una etiqueta.

5. Bodegas, vinos y gastronomía del Campo de Cariñena

El vino es, finalmente, el gran protagonista de la Ruta del Vino Campo de Cariñena.

Estamos en un territorio con una larga tradición vitivinícola, donde conviven bodegas de diferentes tamaños y estilos y donde la visita permite entender mejor la relación entre el viñedo, el paisaje y las personas que trabajan la tierra.

Durante nuestro recorrido visitamos bodegas muy diferentes entre sí. Algunas mantenían un marcado carácter familiar; otras mostraban una dimensión y una forma de elaborar completamente distintas.

Esa diversidad fue precisamente una de las cosas que más nos gustó de la ruta: no limitarse a catar vinos, sino conocer quién los hace, dónde nacen y qué historia hay detrás de cada proyecto.

Y el vino se disfruta todavía más cuando llega acompañado de la gastronomía local.

En nuestros días por el Campo de Cariñena encontramos cocina aragonesa, productos de temporada, tapas y platos tradicionales que nos permitieron completar la experiencia enoturística también alrededor de la mesa.

Cariñena fue nuestra principal referencia gastronómica durante el viaje y un buen lugar para combinar las visitas a bodegas con una comida tranquila antes de continuar recorriendo la comarca.

Plato de borrajas durante nuestra visita a Cariñena
La gastronomía local, otro de los placeres del recorrido por el Campo de Cariñena

Una ruta del vino muy completa

Después de tres días entendimos que recorrer esta ruta no consiste únicamente en ir enlazando bodegas.

El vino sirve como hilo conductor para acercarse al paisaje, al patrimonio, a la gastronomía.

Pero sobre todo, a las personas que mantienen viva la tradición vitivinícola del Campo de Cariñena.

Si estás preparando una escapada por esta zona de Zaragoza, puedes completar la ruta con nuestra guía de qué ver y hacer en Cariñena y reservar tiempo para acercarte a Fuendetodos y seguir las huellas de Goya

Nota de autora: Este viaje contó con la colaboración de la Ruta del Vino Campo de Cariñena, a quien agradecemos su ayuda en la organización del recorrido y la selección de los lugares que visitamos.

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Eva Puente

Aprendiza de todo, maestra de nada. Viajera empedernida, disléxica ocasional. Me apasiona descubrir historias y después compartirlas. ¿Te animas a acompañarme en nuestros viajes?

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