La localidad de Olèrdola es el mejor ejemplo de que en la provincia de Barcelona existen interesantes rutas, bellos parques naturales y pueblos pintorescos para visitar, más allá de la Ciudad Condal.
Sin duda, Barcelona es mucha Barcelona.
Pocos lugares pueden competir con la Sagrada Familia, el Nou Camp o el Barrio Gótico, pero no por ello, debes perderte otros atractivos situados a menos de una hora de la capital.
Olèrdola es un interesante municipio del Alt Penedès, formado por varios núcleos repletos de historia, naturaleza, anfitriones de lujo y una interesante arquitectura.
El punto de partida de nuestra ruta se inicia en el Parque Natural de Olèrdola, en el Macizo del Garraf, elevado a más de 300 metros sobre la plana del Penedès.
Olèrdola se compone de ocho núcleos urbanos entre los que destacan Moja, Sant Miquel d’Olèrdola, Sant Pere de Molanta y Vilallops.
A lo largo del día, visitaremos la mayoría de ellos. Iniciamos la jornada en una de las joyas arqueológicas de la provincia de Barcelona.
Al encuentro con la historia en el MAC Olèrdola (civitate Olerdula)
El Parque Natural del Garraf, además de su excepcional valor natural, destaca por su historia ya que incluye al Conjunto Monumental de Olèrdola, una de las sedes del Museo de Arqueología de Cataluña (MAC).

Se tienen datos de asentamientos, en este lugar, desde la Edad del Bronce hasta principios del siglo XX.
De todo este avatar histórico destacan las huellas dejadas por íberos, romanos y musulmanes que forjaron una importante ciudad medieval.
Durante ese período compitió con la mismísima Barcelona en cuanto a población e importancia comercial, aunque hoy día cueste creerlo.
Imprescindible realizar una visita guiada, así todo cobra sentido y uno entiende por qué Olèrdola es «la cuna del Penedès».
Estamos en tierras de la Marca Hispánica.
Durante esa época se construyen las imponentes murallas así como la joya del recinto, la iglesia de San Miguel (de origen mozárabe), situada en la colina de mismo nombre, observable desde kilómetros a la redonda y símbolo de la zona.

Prepárate para respirar este lugar, para sentir el paso del tiempo bajo tus pies, para escuchar el sonido del silencio mientras observas, a lo lejos, el perfil inconfundible de la mágica montaña de Montserrat.
Desde el punto más alto distinguimos Finca Viladellops, siguiente parada en nuestra jornada, que parece dormir entre sus viñedos a la espera de nuestra llegada.
La culminación de la visita al MAC de Olèrdola, se realiza extra muros, en el barrio medieval conocido como el Pla dels Albats.
Destacan las ruinas de una capilla románica y el conjunto de tumbas antropomorfas, uno de los más importantes de Cataluña.
Enoturismo en Olèrdola, Finca Viladellops
Tras las notas históricas del Conjunto Monumental toca experiencia enoturística.
A escasos cuatro kilómetros de la antigua civitate olerdula, tras cruzar la autovía C15 y en plena ruta turística de la Carretera del Vino accedemos a Viladellops.
Pequeño núcleo histórico creado como fortificación y defensa del Castillo de Olérdola.

Notas históricas de Viladellops
Viladellops sirvió de parapeto frente a los ataques de los sarracinos. Contó con ilustres vecinos como la orden militar de San Juan del Hospital de Jerusalén quien ostentó durante mucho tiempo la jurisdicción del lugar.
De aquella época se conserva la excepcional torre de defensa adosada a una pequeña capilla que tuvo diferentes usos, entre ellos, «habitación del pánico» ya que se utilizaba como refugio de los habitantes cuando se producían incursiones enemigas.
Actualmente estos bellos elementos del patrimonio histórico, al que se le suma la excepcional Capilla de San Juan, forman parte de la Finca Viladellops,.
«Una bodega ligada a un pueblo» tal y como la define su actual propietario, Marcelo Desvalls con el que realizaremos una visita guiada a través de sus viñedos sostenibles.

Marcelo nos explica, apasionadamente, que lo «eco» va más allá de lo verde o de la obsesión contra el plástico.
Eco es sostenibilidad, es biodiversidad, la que se siente en sus más de 60 hectáreas de viñedos de las variedades autóctonas Xarel·lo, para vinos blancos y Garnacha para sus tintos.
Ovejas que limpian el suelo, abejas que polinizan, feromonas que equivocan a los insectos proclives a plagas, y así un largo etcétera de una economía colaborativa y compartida que pone en valor a esta subzona de los vinos denominación origen Penedès.
«Vinos del Garraf», así es como presenta Marcelo a sus caldos, ya que la idiosincrasia del terroir viene definida por el suelo de este macizo litoral, una singularidad que los diferencia de sus hermanos penedesencos.

Espacio Els Desvalls i Catalunya
Pero el valor añadido de esta visita se encuentra en el Centro de Interpretación «Els Desvalls i Catalunya», una joya de museo familiar.
En este espacio se relata la historia familiar vinculada a la historia de Cataluña, uno de los archivos privados más interesantes de Cataluña.
¡Hemos alucinado con el compendio de historia, viticultura, vinos, paisaje y paisanaje tan completo que ofrecen Marcelo y Mª José en Finca Viladellops!

La Muntanyeta y Moja, bonitas sorpresas de Olèrdola
Es hora de comer, por ello nos desplazamos unos cuatro kilómetros hasta el paraje natural de La Muntanyeta de Moja, otro de los interesantes núcleos de Olèrdola.
El espacio cuenta con zonas de acampada, picnic y barbacoas (bajo petición al ayuntamiento).
Aprovechamos el magnífico día que hace para comer al aire libre mientras contemplamos la figura de Sant Miquel de Olèrdola en la parte alta.

Acabamos el día en Moja, típica localidad del Penedès.
Sobresale en este núcleo histórico la magnífica Cooperativa Agrícola del arquitecto César Martinell.
El resto del conjunto sorprende con la iglesia de Sant Jaume (S. XIX), la delicada capilla románica de Sant Cugat y una sucesión de sobresalientes casas

Cal Roig- Wine Experience
El broche final lo tenemos junto a Silvia Roig, quien irradia alegría y pasión por todo lo que hace, a lo que suma un excelente conocimiento de los vinos y cavas del Penedès.
El espacio Cal Roig está pensado para concentrarte en la experiencia enoturística propuesta por una de las mejores anfitrionas del Gran Penedès.
Diferentes salas ubicadas en varias plantas, sala de cata, espacios exteriores que incluye habitaciones, piscina, un pequeño museo de vinos y cavas.
¡Y todo sin salir de su casa!

Cae la tarde cuando marchamos de Cal Roig, todos nos vamos de Olèrdola con un agradable sabor de boca y una sonrisa boba de felicidad.
La felicidad de los momentos sencillos vividos junto a amigos y anfitriones locales situados a pocos kilómetros de las ciudades de Barcelona y Tarragona.
La ruta del vino del Penedès incluye un infinito número de actividades, escapadas, pueblos, ciudades y yacimientos esperando a ser descubiertos.
Descubre otras joyas del Penedès aquí.




Vaya,que chulo es este sitio.
A pesar que me coge lejos,entra ganas de visitarlo.
Felicidades por el post.
Un saludo.
¡Muchas gracias por tu comentario! ¿Dónde es ese lejos? Si vienes por aquí nos lo dices y encantados de ser tus anfitriones par amostrarte Olèrdola y otros rincones singulares de nuestro querido Penedès.
Un abrazo viajero.
Eva y Carmelo